Los países en desarrollo, que son los que más están sufriendo las consecuencias de la ralentización mundial de la economía, y necesitan recursos suplementarios para hacer frente a esa situación y no echar a perder los esfuerzos realizados, señaló ayer el G24.
Los ministros de este organismo, que reúne a los principales países en desarrollo, destacaron en un comunicado que son éstos "los más severamente afectados por la seria ralentización de la economía mundial" y advirtieron de que están en peligro los "fuertes esfuerzos de reforma" que se habían puesto en marcha en algunos de ellos, al término de su segunda conferencia bienal.
Subrayaron que el ritmo de progresión de las exportaciones, que el pasado año fue del 19 por ciento, en 2001 se quedará en el 3 por ciento, que los precios de las materias primas han caído, que el mercado de capitales se ha debilitado, o que tras los atentados del 11 de septiembre los ingresos turísticos han descendido mucho.
Ante esa situación, estimaron que es necesario una mayor provisión de recursos "especialmente de asistencia oficial al desarrollo, reescalonamiento de los intereses de la deuda del Club de París caso por caso y el cumplimiento de los compromisos de la iniciativa para la reducción de deuda de los países pobres muy endeudados".
También solicitaron "más asistencia técnica para ayudar a los países a hacer frente a los nuevos retos y continuar sus esfuerzos de ajuste y reforma". Urgieron la necesidad de alcanzar rápidamente un acuerdo para incrementar la ayuda oficial al desarrollo desde la actual media del 0,22 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) al 0,7 por ciento.
Los ministros del G24, que "condenaron los ataque terroristas del 11 de septiembre (...) reafirmaron su apoyo a los esfuerzos para combatir el lavado de dinero".
En ese sentido, abogaron por "desarrollar una estrategia cooperativa internacional" dirigida no sólo a los paraísos fiscales, sino también a los "grandes mercados de capitales de los países desarrollados, donde se originan la mayor parte de los flujos financieros o por los que pasan".
El G24 organiza dos conferencias ministeriales cada año en vísperas de los comités de Asuntos Monetarios y Financieros y de Desarrollo del Fondo Monetario Internacional (FMI), que se celebrará los próximos sábado y domingo en Ottawa.
Este grupo, que trata con esos encuentros de armonizar la estrategia de sus países miembros dentro del FMI y del Banco Mundial (BM) incluye a ocho países latinoamericanos: Argentina, Brasil, Colombia, Guatemala, México, Perú, Trinidad y Tobago y Venezuela.