Según los análisis efectuados por la Asociación Nacional de Ganaderos, la puesta en marcha de las políticas de apertura económica en 1995, las cadenas de intermediarios bajaron los precios al productor, ocasionando grandes pérdidas.
Indica el informe que en el caso de la carne los precios ofrecidos al productor por la libra del novillo en pie bajó 51.6 centavos en 1994, estuvo por el orden de 49.4 centavos en 1995; 45.6 en 1996; 45.9, en 1997 y 46.3 en 1998.
Solamente a mediados del presente año comenzaron a mostrar una recuperación, la cual se ha promediado en 49.3 centavos en los primeros 11 meses del 99.
Destaca el informe de los ganaderos que la caída de los precios le representó a este grupo de la economía panameña pérdidas en ingresos por más de 50 millones de balboas.
A raíz de estos cambios, los ganaderos se han visto imposibilitados para cumplir con sus créditos bancarios, además mantener los gastos de operaciones de las fincas, provocó el sacrificio de 85 mil vientres adicionales a la tasa normal de descarte lo que ocasionó pérdidas adicionales.
Ante estas situaciones el presidente de la ANAGAN Carlos Carrizo manifestó que los ganaderos manifiestan que no tienen que ver con el alza del precio de la carne, ya que ellos no le corresponde determinar el costo del producto en el mercado nacional.
Carrizo expresó que las cadenas de supermercado y los intermediarios especulan con los precios al consumidor, señaló además que la última regulación de precios se promulgó en junio de 1991, en la misma se fijó el precio al productor de 50 centavos la libra del novillo de 42 centavos para la vaca.
Por otro lado se indicó que los precios por libra al consumidor para las ciudades de Panamá y Colón se fijaron en B/.1.80,l los cortes selectos, mientras que los cortes de primera se contemplaron en B/.1.65 y los cortes populares en B/.1.11.
Por otro lado los precios que existen en el mercado hasta noviembre del presente año los cortes selectos al consumidor deben estar en B/.1.87 la libra y los cortes de primera están en B/.1.72 la libra.
Los productores esperan que se ponga en marcha la Ley 25 del 30 de abril de 1998 sobre la clasificación de carnes; y se preguntan además cuáles son los beneficios para los supermercados dentro del negocio de la carne?. Estos derivan de la cadena de comercialización del producto con ganancias jugosas por el poder que tienen de fijar los precios al consumidor y al productor logrando beneficios indirectos significativos.
Por otra parte, el secretario ejecutivo de ANAGAN, Concepción Santos Sanjur, manifestó que se ha podido verificar que la carne importada de Uruguay, a través de Carnes de Coclé S.A., proviene de vacas viejas de descarte y principalmente cortes de segunda.
Sanjur expresó los pocos controles de salud pública que se realizaron en las carnes que entraron al mercado panameño revelaron contaminaciones bacterianas patógenas para los humanos, como lo es el Staphylococcus aureus y la Listeria monocitogenes.
El directivo de los ganaderos manifestó que el Ministerio de Salud le corresponde ejercer el control de los productos de ingresan a territorio panameño ya que se está jugando con la salud de la población.
Los productores no descartan tomar medidas legales en contra del Director General de Salud Esteban Morales, por cometer delitos contra la salud, al negar que las carne provenientes de Uruguay tienen patógenos nocivos para la salud.
Por su parte el presidente de la Unión Nacional de Consumidores (UNCUREPA) Secundino Rujano manifestó que los consumidores son lo más afectados en la guerra de precios en la carne.
Rujano indicó que emplazará a la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), debido a que todos los productos cárnicos han aumentado en más de 53 centavos, y bajo su concepto puede ser considerado como una práctica monopolística.