El director de la Comisión Panamá-Estados Unidos para la Erradicación del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG), José Dimas Espinosa, aseguró ayer que Panamá ha intensificado la vigilancia en sus fronteras contra la aftosa, medida que ha sido elevada a los aeropuertos y puertos del país, mientras que existe un estado de alerta y acuerdo con Colombia y Costa Rica para intercambiar información a través de los veterinarios de ambos países.
Espinosa señaló que Panamá tiene alrededor de 30 años de mantener vigilada su frontera con Colombia tanto por tierra y mar. Añadió también, que los brotes de fiebre aftosa que se han dado en la República de Colombia son más hacia el sur de ese país, y que en los últimos tiempos no se han registrado casos de esta enfermedad en las áreas fronterizas con Panamá.
Precisó que el último caso de esta enfermedad ocurrió en una población colombiana ubicada a unos 80 kilómetros de la frontera con Panamá. Mientras que estos casos actuales de fiebre aftosa aparecieron en la región central y sur de Colombia, y los mismos "no representan ningún peligro para Panamá".
En cuanto a las medidas que se están tomando sobre los productos procedentes de Europa, el sur de Brasil, el norte de Argentina, Uruguay y Paraguay, explicó que han sido aplicadas por países como México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, quienes integran al Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA).
Estas medidas consisten en montar los sistemas epidemiológicos de vigilancia contra las enfermedades vesiculares que incluyen la fiebre aftosa, reforzar la vigilancia de los puertos, aeropuertos y fronteras, explicó.
"En este momento, prácticamente los veterinarios de los servicios oficiales de los citados países permanecen en constante comunicación para mantener una misma posición, frente a lo que está sucediendo en Europa", informó Espinosa.
Aseguró que Costa Rica está libre de fiebre aftosa, vacas locas y gusano barrenador del ganado.
Espinosa sostuvo que COPEG mantiene una vigilancia conjunta con las autoridades oficiales y los presupuestos para la prevención de enfermedades alcanzan los U$ 16 millones anuales, que le garantiza al patrimonio ganadero que la enfermedad de la "fiebre aftosa no ha estado, ni estará en Panamá".
En la reciente reunión de OIRSA, llevada a cabo la semana pasada en Panamá, los países miembros aprobaron como medida regional, que cada país miembro fortalezca la vigilancia en los diferentes puertos y aeropuertos, que incluyen la revisión de 100% de los equipajes y otros artículos movilizados por pasajeros originarios o procedentes del Reino Unido y de otros países en riesgo.