El Gobierno de Bolivia garantizará la seguridad de los productores agrícolas y, al mismo tiempo, atenderá las demandas de tierras para los que no tienen lugares de cultivo, afirmó ayer el ministro de Desarrollo Sostenible, Jorge Cortés.
En una rueda de prensa, el ministro boliviano respondió de forma simultánea a la principal preocupación surgida desde la asunción al poder del nuevo presidente, Carlos Mesa Gisbert, por la ocupación de fincas privadas por parte de campesinos.
El miércoles pasado, en una concentración de campesinos en el departamento de Santa Cruz, en el este del país, Mesa advirtió que no permitirá la apropiación de tierras adjudicadas legalmente y que se encuentran en fase de producción agraria.
El ministro Cortés aseguró que el gobierno presta especial atención a los productores agrícolas, "para asegurar que trabajen en paz" tanto los campesinos como las empresas rurales.