General Motors mantendrá la presión de precios sobre su competencia cuando termine con su programa de ventas de vehículos a plazos sin intereses, según publicó ayer la prensa del sector. El programa "Mantiene a América Rodando", que concluye a mediados de enero, será reemplazado por otros similares a nivel regional.
GM inició los programas de incentivos comerciales inmediatamente después de los atentados terroristas del 11 de septiembre, cuando las ventas de automóviles estaban prácticamente paralizadas. Las ofertas tuvieron tanto éxito que Ford y Chrysler se vieron obligados a lanzar planes similares, igual que algunos de los fabricantes extranjeros, como Toyota.
GM subió en noviembre su cuota de mercado un 1,3 por ciento, hasta el 27,1 por ciento del total, el mayor aumento mensual en los últimos 15 años. Ford y Chrysler subieron sus ventas con ofertas parecidas, pero los analistas de estos grupos advirtieron de que el programa era "insostenible", ya que aumenta los costos financieros en alrededor de 2,000 dólares por vehículo.
Las cifras para el año 2001, un año que termina con recesión económica, concluirán con una venta de 650,000 vehículos más que los esperados, que equivale a 16,000 millones de dólares anuales para la economía del país, según la revista "Forbes".
Los analistas esperan que las ventas anuales para el año 2001 lleguen a 17.2 millones de vehículos, lo que lo convertiría en el segundo mejor año de la historia.
Sin embargo, los pronósticos para el año 2002 son más pesimistas y se baraja la cifra de 15 millones de unidades, lo que obligará a los tres grandes fabricantes de Detroit a mantener sus ofertas y continuar con agresivas campañas de mercadotecnia.