El gigante cervecero brasileño, AmBev , díjo ayer que invertirá 38 millones de dólares en los próximos 12 meses para construir su primera planta y red de distribución en Perú, que tiene previsto tener funcionando para el 2004.
AmBev, la quinta cervecera del mundo, que controla en Brasil las populares marcas de cerveza Brahma y Antártica, ya tiene una posición destacada en los mercados de Argentina, Paraguay, Bolivia, Uruguay y Venezuela.
"La decisión de AmBev de emprender un proyecto comenzando de cero en Perú es una consecuencia del potencial de crecimiento del mercado, la estrategia de internacionalización de la compañía en América Latina, la experiencia de AmBev en el lanzamiento de proyectos comenzando de cero y el relativamente bajo costo de entrada", dijo la compañía en un comunicado.
AmBev competirá en el mercado peruano con la Unión de Cervecerías Peruanas Backus & Johnston , líder del mercado doméstico, que tiene prácticamente el monopolio en el mercado peruano de cerveza. Backus es controlada por Bavaria , lá cervecera líder de Colombia, que tiene un 49.1 % de la compañía peruana.
El venezolano Grupo Cisneros posee otro 22.3 % y el grupo peruano Bentin tiene 18 %, mientras que el resto de la compañía se reparte entre pequeños accionistas peruanos.
El ingreso al mercado peruano marca un cambio en la estrategia de AmBev, que desde su creación era expandirse a través de la compra de empresas rivales ya constituidas en lugar de iniciar operaciones de cero. AmBev, Companhia de Bebidas das Americas, se formó en el 2000 tras un proceso de fusión entre las principales cerveceras de Brasil.
Aunque los analistas dicen que los progresos de AmBev en el mercado serán más lentos quizás de lo que solían ser, coincidieron en que el consumo per cápita de cerveza en Perú, relativamente bajo, indica que tiene bastante espacio para avanzar en ese país.
AmBev dijo que en Perú el consumo anual de cerveza per capita es de 22 litros con 5.6 millones de hectolitros, lo que representa unos 400 millones de dólares anuales. Los analistas sitúan el consumo per capita brasileño en torno a 50 litros anuales.