El ajuste fiscal anunciado esta semana, con rebajas salariales para estatales y desregulación de las obras sociales, sacaron a Argentina "del borde del abismo" y buscan evitar la dolarización, afirmaron altos funcionarios del gobierno de la Alianza socialdemócrata.
En un entrevista publicada ayer por el diario capitalino Página 12, el vicepresidente Carlos Alvarez defendió las medidas de ajuste que significarán un recorte de gastos por 938 millones de pesos (igual en dólares), pero aclaró que "simplemente apuntan al equilibrio fiscal".
No obstante, admitió que son "insuficientes para revertir una situación desventajosa" y estimó que "deben ser acompañadas de otras medidas" de crecimiento económico como "el desarrollo de la infraestructura, el fomento de las pequeñas y medianas empresas, políticas activas en lo social".
Si bien descartó que los mercados estén interesados en la dolarización de Argentina, advirtió que "sólo la plantearán si ven que el gobierno cae en el incumplimiento de las propuestas que enunciamos" al recordar que "los países que adoptaron la dolarización lo hicieron en un contexto de crisis, como Ecuador y Panamá".
Por su lado el jefe de Asesores del Ministerio de Economía, Pablo Gerchunoff, afirmó en otra entrevista en el mismo matutino que el ajuste anunciado esta semana por el presidente Fernando de la Rúa "sacó a Argentina del borde del abismo".
El funcionario negó la posibilidad de que se impulse un nuevo ajuste, pese a que aseguró que "hay nuevas medidas de fondo todos los días".
Estimó además que "la reducción de salarios fue lo menos costoso para la sociedad" y sostuvo que desde el equipo económico "no vamos a hacer nada que afecte a la sociedad porque les interesa a los mercados".
Gerchunoff descartó que la política del gobierno socialdemócrata argentino responda a exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI).
"Esta política no es del FMI" y aseguró que ante el organismo "vamos a defender nuestra política y, si es necesario, a los gritos".
El funcionario admitió que Economía tiene muy en cuenta la actitud que asuman los inversores ya que "un mercado que te retira el crédito sume al país en un depresión prolongada y en un desempleo que puede ser un 60 % mayor al de hoy (13,8% de desocupación según datos oficiales)".
Sin embargo, sostuvo que "es posible conciliar una política de credibilidad de los mercados con una política a favor de la sociedad, esto significa que la sociedad pague el menor costo posible frente a una crisis".
Gerchunoff afirmó que "hicimos el ajuste que teníamos que hacer para financiar el déficit fiscal tolerable", e insistió en que "teníamos que sacar a Argentina del borde del abismo y lo estamos haciendo con éxito".