Esa "carta de intenciones", considerada el texto definitivo del acuerdo, fue traída por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, tras casi una semana de negociaciones en Washington con los expertos del organismo multilateral de crédito.
Al regresar a Buenos Aires, Nielsen dijo ayer que ese texto, que contiene la denominada "letra chica" del futuro acuerdo, "es bueno" para Argentina y señaló que la crisis en que está inmerso su país "se descomprimirá" una vez firmado el convenio con el FMI.
En declaraciones al canal de cable "Todo Noticias", el secretario de Finanzas se excusó de dar otros detalles sobre ese texto y anunció que todo el equipo gubernamental de Economía se dedicará este fin de semana a su "exhaustivo" análisis.
Antes de emprender el regreso desde Estados Unidos, Nielsen dijo en Washington que habían concluido con "éxito" las negociaciones sobre aspectos técnicos del acuerdo y que sólo restaban "algunos temas menores, de índole político".
Aunque evitó precisar, dijo que su Gobierno "no va a firmar nada que no se pueda cumplir". "No queremos, como se hizo en otras oportunidades, solicitar "waivers" (perdones) que nos han llevado a situaciones como las que estamos ahora", añadió.
Los principales diarios de Buenos Aires dan hoy por seguro que en esa "carta de intenciones" el FMI exige que Argentina inicie de inmediato negociaciones para la reestructuración de la deuda exterior con los acreedores privados.
Por su parte, el presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, sostuvo en declaraciones radiales que el acuerdo que firmará con el FMI será "razonable y positivo" para su país, pues aseguró que ese convenio no significará poner en marcha "nuevas recetas de ajuste".
"Han comprendido (en el FMI) que para salir definitivamente de la crisis necesitamos políticas que alienten la producción y el trabajo y no recetas que conducen a la pobreza y al hambre", dijo Duhalde.
No sé, nunca me lo han dicho...dígame usted... En realidad no estoy en la calle buscando cómo causar buena impresión a las personas, más bien, me gusta tener una buena relación con ellas. Esa siempre ha sido mi forma de ser. ¿Qué haría para atraer el voto femenino?
Ser yo mismo. No se me ocurre ninguna otra cosa. No haría nada fuera de lo estrictamente moral o ético para buscar un voto. El voto es algo tan importante y personal que el físico de las personas no debería ser el motivo principal para emitir un voto, sino la capacidad que tiene la persona. ¿Si una mujer tuviese que acompañarlo en una terna a quién elegiría?
(Piensa mucho) Probablemente... (sigue pensando) A alguien como Rossana Castrellón.
Es una mujer ejecutiva, valiente, abogada, empresaria, relacionada con la educación, sabe cómo generar empleos y lo que significa criar y educar a los hijos sin la presencia de un padre. Sin tener mucha relación con ella, es una persona a quien estimo. Conozco su pasado, su presente y su potencial. ¿Cómo calificaría al gobierno actual en una palabra?
Social. Como periodista, no puedo cerrar esta entrevista sin hacerle esta pregunta obligada...
No pregunte nada, pues... (sugiere con una sonrisa)
Yo estoy felizmente casado con Cecilia Arias... Punto.