El Gobierno de Chile recortó ayer por segunda vez en el año, en un cuarto de punto, hasta el 1.75%, su proyección de crecimiento de la economía en 2016, informó el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés.
En la ley de presupuestos para el 2016, el Gobierno apostó originalmente por un crecimiento del producto interior bruto (PIB) del 2.75%, cifra que en marzo fue reducida al 2% "con sesgo a la baja", en el marco de la marcha ralentizada que desde hace tiempo muestra la actividad económica por el bajo precio del cobre y las magras cifras de inversión y consumo interno.

El anuncio lo hizo el jefe de las finanzas públicas chilenas al exponer ante la Comisión Mixta de Presupuesto del Congreso sobre la gestión financiera del Estado, precisando que entre enero y mayo de este año, el gasto público había crecido un 6% interanual, pero que la meta es reducir la cifra a un 4.2% a finales de año.
Agregó que los ingresos efectivos del fisco caerán un 0.5% este año respecto de lo que se había estimado en marzo pasado, explicado fundamentalmente por una menor recaudación tributaria del sector minero.
Para el precio del cobre, el principal producto chileno y factor de cálculo del presupuesto, las actualizaciones mantienen la proyección de un precio de $2.15 para este año, mientras se redujo la previsión de inflación, desde un 4% estimado en marzo a una tasa del 3.5% ahora.
El Gobierno redujo también la proyección de la demanda interna, que crecería un 1.4% en lugar del 1.9% previsto en marzo, en tanto que las exportaciones caerían un 2.8% este año.
Respecto del tipo de cambio, la previsión lo situó en 690 pesos por dólar estadounidense para fines de 2016, 10 pesos menos que la apuesta de marzo pasado, cuando era de 700 pesos por dólar.
También el ministro indicó que el déficit fiscal llegaría este año a un 3.7% del PIB, en tanto que el déficit estructural alcanzaría el 1.4% del producto y adelantó la posibilidad de financiarlo usando recursos de los fondos soberanos de Chile.
Banco Central redujo levemente su propia proyección de crecimiento
El Banco Central, que en Chile es autónomo, redujo levemente su propia proyección de crecimiento en junio, a un rango de entre un 1.25% y un 2%, desde una apuesta previa de entre 1.25% y 2.25%.
En mayo, la actividad económica creció en Chile un 1.8% interanual, por encima de las expectativas del mercado y los expertos, que fluctuaban entre un 1.2% y un 1.5%.
El economista internacional de Universidad de Chile, Josep Ramos, planteó que hay analistas que vaticinan un crecimiento menor a lo señalado por la cartera de Hacienda para 2016.
“Efectivamente va a ser un crecimiento débil por tercer año consecutivo. Los primeros dos años fue en torno al 2%, esto va a ser un poco menos del 2%, lo cual es preocupante", remarcó Ramos.
A este panorama se suma el recorte a la estimación de crecimiento para el precio del cobre que se espera culmine en torno a los $2.15 la libra. Los ingresos provenientes de la minería privada se desplomaron en un 97%.