A pesar del creciente déficit fiscal, el ministro de Hacienda, Roberto Junguito, solicitó al Congreso aumentar el presupuesto del año 2003 para destinar mayores recursos al gasto militar y a la inversión en programas económicos y sociales.
El proyecto de presupuesto fijado inicialmente en 67 billones de pesos (24,810 millones de dólares) fue elevado a 68.1 billones de pesos (25,220 millones de dólares).
El aumento incluye parte de los recursos que se están recaudando por concepto de un impuesto de guerra"" sobre los patrimonios decretado por el gobierno del presidente Alvaro Uribe, utilizando las facultades legislativas que tomó al decretar el estado de conmoción interior.
Se informó que de la nueva adhesión presupuestal, 650,000 millones de pesos (240.7 millones de dólares) se destinarán exclusivamente a financiar el aumento del pie de fuerza militar y policial, dentro del programa de seguridad democrática"" del gobierno para contener el creciente poderío bélico de la guerrilla.
El gobierno espera destinar otros 500.000 millones de pesos (185.2 millones de dólares) para financiar programas de desarrollo económico y social que deben ayudar a recuperar el ritmo de crecimiento de la economía del país que este año fue estimado en 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto y el próximo en 2.5 por ciento.
Estos recursos se esperan recaudar con una nueva reforma tributaria que aumentará el número de productos gravados con el Impuesto al Valor Agregado, afirmó la noche del miércoles Junguito. Se espera que sea aprobada por el Congreso antes de diciembre.
Sin embargo, en el Congreso colombiano se advirtió que el presupuesto está sin financiamiento a que una devaluación del 18 por ciento, el doble de la esperada este año, aumenta las partidas en pesos para el pago de intereses y abonos a la deuda externa de 24,000 millones de dólares.
El gobierno de Uribe espera lograr ahorros sustanciales en los gastos presupuestales si es aprobado un referendo que reduce el número de congresistas y sus sueldos y pensiones, con lo cual podría mejorar la situación de las finanzas públicas
Este año el gobierno termina con un déficit del 3.5 por ciento del PIB en las arcas nacionales, por encima de la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional que era del 2.6 por ciento.