El Gobierno mexicano, presidido por Vicente Fox, realizó su primera intervención bancaria al tomar el control administrativo de Banca Quadrum, una pequeña entidad financiera afectada por irregularidades administrativas. La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) decretó la intervención de Banca Quadrum de México y sus subsidiarias, después de que se detectaran fuertes problemas durante los programas de vigilancia y supervisión.
Banca Quadrum, constituida en 1994, cuenta con activos por valor de 3.589 millones de pesos (unos 398 millones de dólares), cifra que representa apenas el 0,25 por ciento del total del sistema financiero mexicano. La CNBV precisó que, entre las irregularidades, el banco no registró ningunas pérdidas entre sus activos, no contaba con provisiones de capital sobre riesgos crediticios, ni se incluyeron los resultados negativos por la adjudicación de bienes no respaldados por capital.
"La magnitud del deterioro coloca a ese Banco en una situación de evidente debilidad patrimonial y operativa que afectan a su estabilidad y solvencia", precisó la institución gubernamental. La Comisión aseguró que los depósitos de los inversores están protegidos de acuerdo con la ley rio Di Costanzo, manifestó que este banco registraba pérdidas por valor de unos 66 millones de dólares, y que otros bancos pequeños se encuentran también en graves dificultades.
Di Costanzo afirmó que este banco no debe ser "saneado", sino liquidado para evitar errores como los que se cometieron durante el proceso para salvar a los bancos durante el Gobierno anterior de Ernesto Zedillo (1994-2000). El Gobierno de Zedillo asumió el control de 14 de los 18 bancos privatizados a principios de la década pasada, e inyectó recursos para capitalizar otras instituciones financieras y evitar una quiebra del sistema financiero, con un coste total de más de 92.000 millones de dólares.