El gabinete de gobierno francés anunció ayer en París que el Estado venderá una parte importante de sus acciones en la aerolínea de bandera Air France. El ministro francés de Tranporte, Gilles de Robien, afirmó que el Estado reducirá su participación en Air France del actual 54.4 a cerca del 20%. La venta de acciones se realizará "cuando las condiciones de mercado sean convenientes", dijo el ministro de Finanzas, Francis Mer.
"Por supuesto, Air France seguirá siendo francesa" aun privatizada, aclaró Mer. Air France es una de las pocas aerolíneas que registra ganancias después de la crisis provocada por los atentados del 11de septiembre de 2001.
Los sindicatos que representan a la mayoría de los 70,000 empleados de la compañía emitieron un comunicado en el que aseguran que "las consecuencias (de la privatización) sólo pueden ser negativas, tanto para los clientes como para los trabajadores".