El gobierno de El Salvador advirtió ayer que no dispone de recursos para crear fondos de ayuda o créditos que demandan los productores de café, en crisis luego de tres años continuos de bajos precios del grano en el mercado internacional.
"Recursos del Estado (para crear un fondo de ayuda o para créditos) está de más mencionar que no existen, no hay para caficultura", aseguró a la prensa el ministro de Agricultura, Salvador Urrutia.
En las dos últimas semanas, cooperativas y organismos cafetaleros han demandado al gobierno que ayude al sector a "sobrevivir" en esta crisis provocada por los bajos precios internacionales y que ha obligado a muchos productores a abandonar sus plantaciones.
"Necesitamos que el gobierno se involucre en esta problemática, la caficultura necesita decisiones de Estado que la ayuden a pasar la tormenta de bajos precios en que se está vendiendo el café", aseguró a la AFP el presidente de la cooperativa cafetalera Los Ausoles, Eduardo Barrientos.
Los Ausoles aglutina a poco más de cien pequeños y grandes caficultores, cuyas fincas se encuentran en la zona occidental de este país centroamericano.
La no gubernamental Fundación Salvadoreña para Investigaciones del Café- PRO-CAFE, propuso recientemente a consideración de cafetaleros, organizaciones gremiales y al mismo gobierno, que se instaure un fondo de ayuda denominado Reserva Económica para la Caficultura (RECAF).
PRO-CAFE propuso que la RECAF iniciara con un fondo "semilla" de 192.4 millones de dólares, que serían otorgados por el Estado o por la cooperación internacional, que servirían para otorgar ayuda financiera a los caficultores, según su capacidad productiva.
No obstante, el ministro de Agricultura recalcó que la propuesta de PRO-CAFE no es viable por cuanto no garantiza la recuperación de los caficultores y su estabilidad y porque "no existen recursos del Estado" para proyectos de ese tipo.
Urrutia indicó que proyectos similares al RECAF "funcionan bien" en países como Costa Rica y Colombia pero aclaró que los fondos en esos países fueron creados en épocas de bonanza y no en situaciones adversas, como la actual.