El gobierno costarricense recibió ayer, de manos de una empresa constructora, el nuevo edificio del aeropuerto internacional "Juan Santamaría", una moderna terminal aérea "inteligente" que entrará en operaciones en su totalidad posiblemente a finales de este año.
La entrega fue hecha por la empresa nacional "Edica" al presidente de Costa Rica, Miguel Angel Rodríguez, dos semanas después de que la obra, con una inversión de 25 millones de dólares, fuera concluida, luego de más de dos años de construcción.
Rodríguez se mostró satisfecho de la obra y recordó que sólo falta que la Contraloría General de la República de su visto bueno a un acuerdo con la empresa estadounidense "Airport Group International" (AGI), que pasará a administrar la nueva terminal, para que la obra opere a plenitud.
AGI debe invertir unos 180 millones de dólares, en un periodo de diez años, en nuevas obras del aeropuerto, situado a 18 kilómetros al oeste de San José, entre ellas mejoras a la pista, según el convenio con el Gobierno.
El nuevo edificio, todo metálico y que sustituye una vetusta e incómoda edificación que no se ajustaba a la movilización de unas tres millones de personas al año por esa terminal aérea, tiene una área de 14.500 metros cuadrados y espacio de aparcamiento para 500 automóviles.
La concesión a AGI, por un período de 20 años, es la primera que realiza Costa Rica mediante el sistema de "gestión interesada", que mantiene el control estatal del aeropuerto, pero puede delegar a empresas privadas las inversiones y administración.
La Contraloría rechazó recientemente las tres apelaciones y se deslegitimaron las empresas que apelaron la adjudicación.
La Sala Constitucional, por su parte, rechazó una acción de inconstitucionalidad interpuesta por la empresa Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), que cuestionó la personalidad jurídica del Consejo Técnico de Aviación Civil (CETAC) para abrir licitaciones.
La adjudicación de la concesión al consorcio AGI fue hecha por el CETAC en julio del año pasado, pero de inmediato, empresas que participaron en el proceso y que no fueron escogidas, presentaron las apelaciones.
Además de AENA, Tén apeló el consorcio Aeropuertos de Costa Rica (ACR), de capital canadiense y sueco, y los diputados Guillermo Constenla, ex ministro de Transportes, y Otto Guevara, ambos de oposición.
Los reclamos coincidían en destacar que la oferta de AGI era más cara que el resto de las ofrecidas en el proceso de licitación.
El consorcio AGI está conformado por las empresas Airport Group International (EEUU), Betchtel, líder mundial de la industria de la construcción e ingeniería, y las firmas de capital costarricense Agencia Datsun, Corporación Cormar y Edica.
La Agencia Datsun está relacionada con la importación de automóviles, los servicios de alquiler de autos, y tiene las franquicias de los restaurantes "Burger King" y "Pizza Hut" , mientras Cormar es el principal proveedor de servicios de logística de Centroamérica y Edica es una de las principales empresas de la construcción.