El nuevo ministro de Minas, Ramiro Valencia Cossio, anunció la contratación de una firma internacional para hacerle un seguimiento al mercado mayorista de energía, y buscar frenar el alza en las tarifas, que en el 2000 fue de 25,32 por ciento y en los dos primeros meses del 2001 va en 6,18 por ciento.
Valencia explicó que así se podrá obtener información en tiempo real sobre la demanda, oferta y precios en bolsa de energía.
"Es una manera de controlar eventuales abusos por parte de los agentes que participan en este negocio", anotó.
Adicionalmente, Valencia Cossio dijo que conformará un equipo de expertos, que harán las veces de una auditoría externa para saber a ciencia cierta cuáles son los costos para producir la energía, en un intento por saber si tienen fundamento las quejas de los generadores de los onerosos costos que representa la producción de fluido térmico.
Pero ayer también fue el primer contrapunteo de Valencia con un colega de gabinete.
El nuevo ministro descartó por lo pronto la fijación de un techo para el precio de la energía, como lo sugirió el ministro de Hacienda, Juan Manuel Santos, para controlar de un tajo las tarifas. Lo anterior se traduciría en un beneficio para el usuario pero al mismo tiempo en un revés para la competencia en el sector que trajo la Ley Eléctrica de 1995.
"Tengan la certeza de que tomaremos todas las medidas para evitar distorsiones en las tarifas de energía. Las empresas generadoras tienen que ser viables pero el usuario tiene que recibir una tarifa razonable", dijo Valencia Cossio, visiblemente sorprendido con la propuesta de Santos.
"En todos los aspectos las medidas que se tomen siempre se harán conciliando con los dos extremos", agregó.
De hecho, el ministro saliente Carlos Caballero y la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) ya habían tomado una serie de medidas iniciales contenidas en la resolución 0026 para tratar de contener el alza en los precios en la bolsa, las cuales consisten en mantener la confidencialidad sobre la información del sistema y un precio único por kilovatio/hora para el día, en vez de uno por cada hora, para evitar abusos de posición dominante.