Un aumento a las tasas arancelarias ha encendido la más reciente polémica que enfrenta al gobierno guatemalteco con sus más acérrimos opositores: los empresarios. El presidente Alfonso Portillo decretó el 28 de diciembre un aumento a los aranceles de casi medio centenar de productos, provocando la aireada reacción del poderoso Comité de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF), que reaccionó impugnando la medida.
La Corte Constitucional suspendió provisionalmente el decreto que contiene las alzas ordenadas por Portillo, quien, desafiando el fallo, el jueves emitió tres nuevos decretos que ponían nuevamente en vigencia el aumento a los gravámenes.
El presidente de la Cámara de Comercio Jorge Briz anunció que hoy impugnarán de nuevo los decretos y el presidente del CACIF, Enrique Neutze, amenazó con iniciar un proceso judicial contra el presidente por abrogarse funciones que no le competen.
Según Neutze, únicamente el Congreso tiene la facultad de crear o aumentar los impuestos. En respuesta a este argumento, el presidente del Legislativo, dominado por el oficialismo, Efraín Ríos Montt, respondió que si es necesario, en los próximos días aprobarían en el Congreso los aumentos.
Los aranceles afectan a productos sensibles como los combustibles, que subió de cero al 10%; la gasolina de avión se elevó del cero al 40%; el trigo duro de cero al 5%; el maíz amarillo pasó del 5 al 25%, entre otros. El gobierno cuenta con los ingresos que representan estos aumentos para financiar parte de su presupuesto en el 2003.
Según Portillo, generarán unos 235 millones de los 3,785 millones de dólares destinados al gasto público en el último año de su administración. El gobierno del Frente Republicano Guatemalteco ha mantenido constantes divergencias con el sector empresarial, que a su vez se ha opuesto férreamente a las reformas fiscales emprendidas por el gobierno.
En agosto del 2001, los empresarios convocaron a un paro nacional del comercio y la industria en protesta por un paquete fiscal aprobado por el gobierno.