Los ministros de Relaciones Exteriores de los países del sudeste asiático manifestaron ayer su preocupación por la desaceleración de la economía de Estados Unidos, que empujó a Singapur a la recesión y amenaza a otras naciones de la región. Luego del encuentro anual de dos días en Hanoi, los ministros de los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) manifestaron su intención de poner en marcha reformas para aumentar la competitividad y continuar con el crecimiento de la región.
Los ministros también celebraron el inminente ingreso de China en la Organización Mundial del Comercio (OMC). "Expresamos nuestra preocupación por la situación de la economía a nivel mundial, especialmente por la desaceleración en Estados Unidos, Japón y Europa, que puede obstaculizar las perspectivas de continuar con el crecimiento en la región de la ASEAN", dijeron los ministros en un comunicado conjunto.
"Decidimos acelerar los ámbitos de cooperación para aumentar el dinamismo y la competitividad de la ASEAN", señaló el comunicado. "Estamos satisfechos de la continua recuperación económica de la ASEAN (desde la crisis financiera de 1997-1998), pero también reconocemos la necesidad urgente de seguir adelante con la reformas estructurales frente a la desaceleración de la economía global", agregaron los ministros.
Economistas manifestaron su preocupación porque algunos de los países de la ASEAN disminuyeron el ritmo de sus reformas finacieras y estrucuturales tras la rápida recuperación posterior a la crisis, que fue potenciada por la exportación de tecnología a Estados Unidos.
"Enfatizamos la importancia de continuar con la integración económica regional como una medida para reducir costos y atraer inversores", dijeron los ministros. Los ministros pidieron a la OMC que acelere el proceso de admisión de algunos de sus miembros, como Camboya, Laos y Vietnam.
"Creemos además que la pronta admisión de China en la OMC será una importante contribución al sistema de comercio multilateral", expresaron. Por otra parte, los ministros analizaron los desafíos del bloque regional de diez naciones, desde "el punto de vista económico, el impacto de la globalización y la situación económica y política de la región que podría obstaculizar el progreso y el desarrollo de la ASEAN".
Singapur, el país más desarrollado de la ASEAN, cayó en una recesión debido a un debilitamiento de sus exportaciones y una bajada en su producción industrial.La desaceleración de la economía norteamericana y la disminución de la demanda de productos electrónicos afectó al crucial sector manufacturero.
Los analistas señalaron la posibilidad de que el Producto Interior Bruto de Singapur pueda caer en cifras negativas para el total del año, luego de una expansión del 9,9% el año pasado. Otras economías principalmente exportadoras de la ASEAN también están enfrentando situaciones de recesión o recortaron sus objetivos de crecimiento económico para este año.
Diferencias en los niveles de desarrollo económico y en los sistemas políticos y culturales han impedido a la región presentarse como un bloque potencialmente formidable compuesto por 500 millones de personas. Forman parte de la ASEAN: Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Birmania, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam. Declaración de Hanoi promueve solidaridad con países pobres.
Los ministros de Asuntos Exteriores de la Asociación de Nacional del Sudeste Asiático (ASEAN, en sus siglas en inglés) concluyeron ayer en Hanoi dos días de sesiones con un plan para reducir las diferencias de desarrollo económico entre los países miembros.
El titular vietnamita de Exteriores, Nguyen Dy Nien, destacó en su discurso de clausura la unanimidad con la que la ASEAN aprobó la Declaración de Hanoi, el proyecto maestro que compromete a los socios ricos, como Malasia y Singapur, a asistir "más activamente" al desarrollo de las economías hermanas más pobres.
"Sin duda alguna, el compromiso adquirido por la ASEAN permitirá la aplicación de programas de ayuda a la pobreza en Camboya, Laos y Myanmar (Birmania) en favor del desarrollo sostenido y de la prosperidad de todas las naciones del Sudeste Asiático", dijo el ministro.
La Declaración identifica a los últimos socios de la ASEAN (Birmania, Camboya, Laos y Vietnam) para que reciban asistencia especial en el desarrollo de sus infraestructuras, y en particular insta a acelerar la construcción del tren Singapur-Kunming (sur de China) y la red de carreteras del bloque regional.
Asimismo, el documento liga a los firmantes con el compromiso de fortalecer los recursos humanos y la cooperación en materia de información y comunicación tecnológica.
La mejora en esos apartados, según el responsable de la diplomacia vietnamita, contribuirá al crecimiento económico y comercial de los miembros de la ASEAN y de los demás países de la región, en particular China, Corea del Sur y Japón. Sin embargo, la visión tratada en Hanoi estos dos días es, para el analista político Carl Thayer, del Centro de Estudios de Seguridad, con sede en Hawai (EU), una meta de dudoso cumplimiento.
Los intereses nacionales y los diferentes sistemas políticos de los diez miembros de la ASEAN constituyen la principal dificultad para materializar la Declaración de Hanoi, además de otros factores.
"La entrada de China en la Organización Mundial de Comercio (OMC), que aún está pendiente de cumplirse, ya ha generado un desvío de la inversión extranjera en el Sudeste Asiático, y una vez que se produzca la incorporación sus productos se volverán aún más competitivos en los mercados mundiales", opinó Thayer.
Además, la credibilidad de la ASEAN aún sigue "tocada seriamente" desde la crisis financiera en Tailandia en julio de 1997, y parece que el bloque regional no comprende los límites de su influencia geopolítica.
"La expansión de la ASEAN la ha debilitado, al aceptar el ingreso de nuevos miembros que se encuentran en la parte más baja en la escala de desarrollo y que tienen sistemas democráticos subdesarrollado, sino antidemocráticos", añadió el analista.
La ASEAN surgió en 1967 como un movimiento anticomunista impulsado por Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia, al que se sumó unos años después Brunei.