Si los bancos no prestan, los Gobiernos deberían crear sus propios bancos y encomendarles esa tarea, propone el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz.
“En Estados Unidos, entregamos a la banca $700,000 millones. Si hubiésemos invertido sólo una fracción de esa cantidad en la creación de un nuevo banco, habríamos financiado todos los préstamos que se necesitaban”, explicó.