Reestructuración
11- directivos a nivel de presidencia de Samsung fueron promovidos o reubicados.
- empleados de Samsung fueron reubicados de telefonía móvil a despachos de internet.
Samsung y Sony, rivales feroces, también comparten algunos de los mismos problemas: negocios sobrecargados, escasez de productos innovadores y estructuras corporativas jerárquicas.
Sin embargo, Samsung, de Corea del Sur, está demostrando lo ágiles que pueden llegar a ser aun los grandes nombres obsoletos. Sony debería prestar atención.

La sede central de Samsung reaccionó rápidamente a la caída de 49% de su ganancia neta en el último trimestre, admitiendo que la regresión en su negocio anteriormente próspero de teléfonos inteligentes no es, probablemente, temporaria. La empresa trasladó recientemente unos 500 empleados de los teléfonos móviles a iniciativas más promisorias relacionadas con internet.

Esta semana, Samsung comenzó a racionalizar sus operaciones. Vendió participaciones en empresas de sustancias químicas y defensa y la importantísima división electrónica, comprando al mismo tiempo $2,000 millones de sus propias acciones.
La compañía viene traspasando recursos a baterías, productos bio-farmacéuticos, la nueva generación de chips de memoria, visores con pantalla de diodos emisores de luz orgánicos y equipos médicos.

Este mes, Samsung anunció un acuerdo para trabajar conjuntamente con la compañía biotecnológica estadounidense Thermo Fisher Scientific.
¿Y Sony? Bueno, la empresa se muestra tímida con la esperanza de que un yen más débil incremente sus ganancias. Cuando el máximo responsable ejecutivo, Kazuo Hirai, admitió ante los inversores el 18 de noviembre que su empresa tardó mucho en adaptarse al cambio.

Competencia

Las medidas de Samsung no han resuelto todos sus problemas, obviamente.
Si bien el éxito asombroso de los teléfonos y tabletas Galaxy volvieron interesante por un tiempo la vida en la sede de Apple Inc., esos productos están perdiendo impacto en este momento.

Los dispositivos de Samsung se ven presionados desde abajo por fabricantes chinos baratos como Xiaomi y desde arriba por un Apple rejuvenecido.
En semejante entorno, ser bueno en la fabricación de alta gama no alcanza; la empresa tiene que ser innovadora por lo que le han apostado a la tecnología vestible moderna con un nuevo reloj.