El ministro de Finanzas de Grecia, Evangelos Venizelos, calificó ayer como un "purgatorio" la coyuntura económica por la que atraviesa Grecia, "la más difícil de los últimos 40 años", por lo que puso en duda que el país vuelva al crecimiento en 2012, tal como se preveía.
Al reconocer durante una comparecencia parlamentaria el agravamiento de la contracción económica este año, Venizelos no pudo garantizar "de forma definitiva un crecimiento positivo" en 2012.
"Si aplicamos de forma completa y sistemática las medidas (de austeridad) ya acordadas y votadas, vamos a estar muy cerca de nuestra meta fiscal", explicó el también vicepresidente del Gobierno heleno sobre el objetivo de reducir este año el déficit al 7.6% desde el 105% de 2010.
Afirmó que la caída del PIB este año superaría el 4.5%, por encima del 3.8% previsto, debido al empeoramiento de la situación internacional y los efectos del draconiano plan de austeridad, lo que podría afectar al cumplimiento de los objetivos de déficit.