La agenda privada de la XV Cumbre del Grupo de Rio, que los líderes de sus 19 países firmaron ayer en Santiago, quedó marcada por la crisis económica argentina y el posible equilibrio del gasto en armamentos. Ninguno de esos temas figuraba en la "agenda oficial" de la cita de dos días, donde los presidentes abordaron la manera de insertar a sus países en la "Nueva Economía" y la globalización.
Una tercera agenda para ellos surgió de las video-conferencias on represeiedad civil de 20 ciudades chilenas, que interrogaron directamente a los líderes de América Latina sobre la pobreza que a dos de cada cinco hablismo salvaje" y la transición de la "vieja" a la "nueva" economía.
La situación de Argentina, envuelta en un severo ajuste que desató una ola de protestas, se proyectó sobre la Cumbre un día antes de su inauguración, cuando el presidente chileno Ricardo Lagos y el mandatario mexicano Vicente Fox lanzaron un llamado a la comunidad internacional para respaldar los esfuerzos del Gobierno de Fernando de la Rúa.
La iniciativa de Fox y Lagos se amplió al día siguiente, en un comunicado conjunto al iniciarse la conferencia, donde "los presidentes del Grupo de Rio" formularon "un llamado para que los organismos financieros internacionales adopten las medidas financieras necesarias para solventar los requerimientos que la economía argentina exige".
En la clausura de la Cumbre, ayer, Lagos llamó telefónicamente al presidente de Estados Unidos, George Bush, y le manifestó esta preocupación en nombre del bloque.
Como respuesta, Bush envió a los países latinoamericanos un mensaje conciliador y coincidió con sus gobiernos "en la necesidad de poder encontrar una solución sustentable a la brevedad, para poder traer tranquilidad a los mercados internacionales", señaló Lagos, al clausurar la cita de Santiago.
También el tema del gasto militar se vislumbró antes de la conferencia, cuando el presidente peruano Alejandro Toledo abogó por un congelamiento en las compras de armamentos, al asumir el Gobierno el pasado 28 de julio.
La Declaración de Santiago, documento final de la Cumbre, recogió esta inquietud.
"En ese sentido -señaló el documento de los presidentes-, reiteramos nuestro firme propósito de adoptar medidas que contribuyan a una efectiva y gradual limitación de gastos de defensa en la región, con la finalidad de disponer de mayores recursos para el desarrollo económico y social de nuestros pueblos, lo que constituye la más importante medida de confianza mutua, junto con el compromiso de solucionar pacíficamente las controversias".
"Esto me parece un paso sensato", dijo Lagos en conferencia de prensa, tras el cierre de las deliberaciones. "En el caso paticular. Chile tiene 4,000 km de frontera con Argentina.Iniciamos hace tres años la homologación del gasto en defensa de Chile y Argentina, a través de los oficios de Naciones Unidas y la CEPAL" (Comisión Económica para América Latina), agregó el gobernante anfitrión.
En la agenda oficial, al examinar los avances de la globalización y las nuevas tecnologías, los presidentes destacaron el potencial que encierran las comunicaciones "para el desarrollo de la democracia, la economía y el progreso social". Pero al mismo tiempo advirtieron que es necesario evitar, mediante leyes específicas, que Internet sea utilizada "para fines ilícitos, en especial la pornografía infantil y las acciones para infectar con virus los sistemas informáticos".
El presidente boliviano Jorge Quiroga, hablando a la teleplantea de 20 ciudades, afirmó que el del desempleo en Latinoamérica de fútbol regional con sólo siete jugadores y no con los que lucen los países industrializados, donde la desocupación no es un flagelo.
"En verdad, debiéramos proponer hacer una Cumbre sobre el desempleo", apuntó por su parte el presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán. La próxima Cumbre del Grupo de Rio tendrá lugar el año venidero en San José de Costa Rica, donde seguirán abiertas las páginas de estas tres agendas.