El grupo financiero mexicano Interacciones informó ayer que rompió las negociaciones "preliminares" iniciadas con Banorte "con el propósito de fusionar ambas instituciones".
Grupo Financiero Interacciones explicó en un comunicado que "la razón principal" de la ruptura fue "la imposibilidad de acordar un precio por las acciones de Banorte para la fusión" y, eventualmente, obtener su control".
Como consecuencia de esta ruptura, el director general adjunto de Banorte, Carlos Hank González, renunció a su puesto y aceptó reincorporarse como director general de Interacciones, una vez que el consejo de administración acepte nuevamente este nombramiento el próximo 15 de octubre.
Hank González mantiene relaciones familiares con los dueños de ambos grupos financieros: es hijo de Carlos Hank Rohn, principal accionista de Interacciones, y nieto de Roberto González Barrera, dueño del Grupo Financiero Banorte.
En mayo de este año, Hank González, dejó el Grupo Interacciones para asumir la dirección adjunta de Banorte, y ahora una vez más regresará al banco de su padre.
En esa ocasión, Banorte indicó, en un comunicado, que esta decisión era para preparar a Carlos Hank para encargarse de representar su inversión patrimonial en ese grupo financiero.
En junio pasado información de prensa señaló que ambas instituciones habían entablado negociaciones con vista a una fusión, sin embargo, Banorte desmintió categóricamente esta versión. No obstante, Interacciones confirmó que había un proceso de negociación que terminó en una ruptura.
Interacciones es una de las 10 primeras instituciones financieras en México, por el volumen de recursos manejados en sociedades de inversión y está integrado por Banco Interacciones, Interacciones Casa de Bolsa y Aseguradora Interacciones.
Por su parte, Banorte es uno de los cinco mayores bancos del país y el único de los grandes en manos íntegramente mexicanas.
Y después... y en las sombras del crepúsculo
en un lago de sangre el corazón;
y el pueblo que se aleja del patíbulo
murmurando una horrible maldición.
Su centro era el peligro, nunca el pánico
hizo su corazón estremecer
se alumbraba con luces de relámpago
cuando iba el enemigo a sorprender.
Panamá 1906