El consejero delegado del Grupo Santander, Alfredo Sáenz, reconoció ayer que está muy preocupado por las ayudas de algunos países europeos a la banca, pues ponen en riesgo la igualdad de condiciones en el mercado comunitario.
En un acto organizado por Telefónica, Sáenz señaló que estas ayudas pueden dar una ventaja competitiva injusta a las entidades beneficiarias.
Explicó que mientras algunos países han adoptado medidas de apoyo a la banca "transparentes y fácilmente comprensibles", las puestas en marcha por otros "están lejos de ser transparentes y generan dudas".