Otra panorámica ha surgido en el distrito del Barú luego que tratando de disminuir los índices de desempleo que existen en la región. Representantes del Movimiento de Baruenses Unidos (MOBARU), solicitaron al gobierno la posibilidad de cederles las 2 mil hectáreas de las fincas que se encuentran abandonadas para que sean administradas por los grupos cooperativos.
Los directivos del movimiento consideraron que el acuerdo marco establecido entre la transnacional Puerto Armuelles Fruit Company y el Sindicato de Trabajadores de la Chiriquí Land Company y empresas afines, más que traer alternativas laborales para la región, va a reflejar más desempleo, así lo aseguró el dirigente Alvaro Muñoz.
Expresó que por ello se hace necesario llamar la atención para que se busque, con la intervención del gobierno, un desarrollo para las áreas que la compañía bananera abandonó que no son producidas actualmente, por lo que es importante que se adopte una decisión al respecto.
Apuntó que estas hectáreas podrían ser utilizadas por otras cooperativas, para tratar que los puestos de trabajo que se van a perder una vez que entre a funcionar COOSEMUPAR como operadora de la actividad, sean recuperados por las demás empresas.
Dijo que esto permitiría ampliar la producción bananera en el Barú o más bien impulsar algún otro rubro que podría fomentar más fuentes de empleos.
Muñoz apuntó que el gobierno desde hace más de tres años cuando se consideró el plan de ayuda para la región se comprometió a consultar estos acuerdos lo cual no se ha hecho.
Subrayó que con ello no es que estén en contra de la administración que pudiera llevar a cabo COOSEMUPAR, sino que de la misma forma que se les brindó a ellos la posibilidad de administrar la producción, otros grupos tengan la misma oportunidad.
Stephanie asegura que su papá "es un excelente padre y aunque es muy estricto y recto, es un amigo que sabe escuchar".
Añade que a veces se pelean, pero dejan que las cosas se calmen y si ella tiene la culpa pide disculpas, e igual hace él.
"Yo le cuento mis problemas, porque él sabe escuchar. Me dice... bueno, en mis tiempos se hacía esto o lo otro y ahora tú puedes hacer esto o lo otro".
Con la llegada de su hermano, Stephanie dice que su papá está aún más pendiente de la familia; "sale de casa un poco más tarde para compartir con ellos y llega más temprano. A veces cuando llega Felipe ya está dormido, pero aun así, él entra a verlo y le da un beso. No se duerme sin ver a su hijo".
Además, su tiempo libre se lo dedica a su familia, van al cine, a la playa o simplemente de paseo para compartir, puntualiza la orgullosa hija.