Guatemala adelantó su hora oficial, mientras que Nicaragua hará lo mismo, como parte de las medidas de sus gobiernos para ahorrar energía debido al incremento en los precios de los combustibles.
Adoptar un "horario de verano", algo atípico en Centroamérica, ha sido una medida desesperada de las autoridades para paliar los efectos negativos que han empezado a experimentar sus endebles economías debido al alza del petróleo en el mercado internacional.
El Salvador, Honduras y Costa Rica, han preferido mantener sus horarios habituales para no tropezarse con los problemas logísticos que la diferencia horaria representará en la región.
El presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, dijo que el adelanto de hora "no reporta una reducción significativa o ahorro significativo" de combustibles, pero adelantó que podría apoyar la medida por sugerencia de su Ministerio de Economía, para no afectar las relaciones comerciales con su vecina Guatemala, su principal socio en la región. El adelanto de una hora en Guatemala y Nicaragua pondrá a estos países con una diferencia de cinco horas menos sobre la hora en el meridiano de Greenwich.