La guerra por el mercado de las telecomunicaciones de Singapur comenzó con la liberalización del sector, lo que traerá una inversión de 1.800 millones de dólares en el próximo trienio y un abaratamiento considerable de los servicios.
El bombardeo de los habitantes con propaganda de recortes y mejores servicios surgido esta semana representa sólo el anuncio de lo que avecina.
El líder del sector, Singapore Telecommunications, reducirá este mes el precio de las llamadas al extranjero en un 50 por ciento (de 53 centavos de dólar a 23) y más en mayo.
Star Hube, la otra empresa que hasta hoy se repartió el mercado de esta ciudad Estado, habla de llamadas gratis durante un año -lo que ha provocado el escepticismo de muchos- y de cambiar la práctica del sector de cobrar por minuto a por segundo.
Los analistas prevén que esta batalla beneficiará a los usuarios y hablan de que los precios de los teléfonos y los faxes caerá un 80 por ciento y las mensualidades u otros cargos fijos de Internet un 40 por ciento.
El Gobierno ya anunció que concederá 58 nuevas licencias para operar en este sector, cifra que los entendidos dicen que demuestra el potencial del mercado de Singapur.
Cinco nueva firmas tendrán el derechos para instalar infraestructuras y operar servicios de telecomunicaciones, entre ellos el gigante MCI WorldCom y Singapore Power, subsidiaria de SP Telecommunications.
Otras ocho empresas, como Singapore Cable Vision, Pacific Internet y M1, han ampliado sus licencias, y ha habido 24 permisos para que otras tantas compañías establezcan sus servicios en el país.
Que se sepa, todo esto va a permitir, de momento, veinte operadores de Internet en el territorio y otros tantos de llamadas internacionales.
La mayor empresa de telecomunicaciones de Europa, Deutsche Telekom, se ha asegurado una licencia para dar servicios, que ampliará en mayo a una que le permita construir infraestructura, y se prepara para captura el diez por ciento de este mercado para el año 2003, según el vicepresidente del departamento para el Sudeste Asiático e India de la compañía, Jurry de la Mar.
El consejero delegado para el Sudeste Asiático de Global One, John Murray, ha adelantado planes para obtener un permiso de operador de servicios, mientras que personas de su entorno hablan de una estrategia que llevará a esta compañía de France Telecommunications a hacer una inversión millonaria en Singapur, lo que le permitirá tener su propia red y abaratar costes.
"Esta liberalización es algo maravilloso, impulsará hacia arriba el empleo de redes de comunicaciones espontáneamente", opinó Mock Pak Lum, jefe ejecutivo de 1-Net, empresa propietaria de una de las más rápidas redes de comunicación de Singapur.
El "Big Bang" parece que será beneficioso para todos: atraerá una inversión de 1.800 millones de dólares en los próximos tres años (sin incluir lo que dejará la colocación de tendidos y la red de la tercera generación de teléfonos móviles) y generará 2.500 nuevos puestos de trabajo, según los cálculos de las autoridades.
"Lo importante consiste en el efecto multiplicador, en el impulso que dará este crecimiento a las demás áreas de la economía, porque ahora tenemos un sector más activo, con mayor competitividad y que permite a las compañías dirigir sus operaciones", dijo el ministro de Comunicaciones e Información Tecnológica, Yeo Cheow Tong.
Pero para los ciudadanos los efectos serán inmediatos, ganará su bolsillo y tendrán acceso a las últimas innovaciones del sector.