Una guerra en Irak no tendrá "consecuencias económicas muy importantes", aunque dependerá de la evolución del precio del petróleo, según el ministro francés de Economía y Finanzas, Francis Mer.
"No pienso que una guerra tenga consecuencias económicas muy importantes, aparte de las actividades militares y del impacto en el precio del petróleo", dijo el ministro en una entrevista que publica mañana el dominical "Journal du Dimanche".
Aunque señaló que "todo dependerá" de la evolución de los precios del crudo, matizó que "se puede imaginar que, una vez disipadas las incertidumbres, los mercados anticipen una bajada de los precios, lo que tiene posibilidades muy grandes de suceder antes del fin del invierno".
Preguntado si, desde el ángulo estrictamente económico, el inicio de una guerra contra Irak sería preferible a la incertidumbre actual, Mer consideró "indiscutible" que el debilitamiento de la coyuntura mundial está "ampliamente ligado a la incertidumbre geopolítica" creada "por la amenaza de una guerra que no es deseable". "El mundo económico necesita un entorno político estable. Cuanto antes se levante la incertidumbre, tanto más rápidamente volverán las condiciones de un crecimiento normal", señaló.
Por otra parte, Mer justificó como "la solución menos mala" el déficit francés, que alcanzará este año el 3.4% del Producto Interior Bruto (PIB), rebasando, por segundo año consecutivo, el techo del 3% fijado por los acuerdos europeos.
"No hemos querido tomar decisiones negativas para nuestra economía en un contexto de ralentización del crecimiento", afirmó. Si bien el déficit es "excesivo", a un nivel del 3.4% del PIB "minimizamos las consecuencias negativas de la coyuntura en cuanto al empleo. Es la solución menos mala", señaló el ministro. La Comisión Europea ha anunciado que lanzará contra Francia un procedimiento por déficit excesivo, por rebasar el listón del 3%.