La guerra en Irak podría frenar aún más el crecimiento económico de Estados Unidos (EU), lo que se traduciría en una reducción de los flujos de bienes y de capital a los países de América Latina, estimaron ayer analistas de Wall Street. "En general, el panorama para la región ante la perspectiva de una guerra en Irak es negativo", dijo a EFE Benito Berber, analista para México y Venezuela de la firma Idea Global.
"La guerra ampliaría el déficit fiscal de EU, y con el amplio déficit comercial existente eso implica una mayor debilidad para los países latinoamericanos que más exportan a EU, como México y Chile", explicó el analista.
Los inversores temen que la guerra en Irak siga perjudicando a la economía de EU, que depende fuertemente de los flujos de capitales internacionales para financiar su déficit comercial, estimado en casi el 5% de su Producto Interno Bruto (PIB). México destina el 90% de sus exportaciones a EU, lo que lo convierte en el país de la región más vulnerable a los efectos de la guerra, de acuerdo con Merrill Lynch.
En un informe publicado el martes, la firma indica que el peso mexicano estará presionado los tres próximos meses por la persistente fragilidad de la economía de EU, el "ruido" político asociado a las elecciones de mediados de año y el escaso progreso en las reformas estructurales.
En cuanto a Chile, consideró que "el conflicto armado en Irak seguiría afectando al peso, e incluso lo haría más vulnerable a corto plazo, más allá del alza de precio de los metales, entre otros factores positivos". Un eventual debilitamiento del peso chileno podría también elevar las presiones inflacionarias del país, según la firma.
Además, Chile acaba de negociar un acuerdo de libre comercio con EU que, según los analistas, podría exponerlo aún más al resfriado económico estadounidense. "La economía chilena está relativamente estable, pero también se verá afectada por el lado de las exportaciones a EU", indicó Berber.
La creciente aversión al riesgo entre los inversores es otro factor que disminuye la entrada de flujos de capitales a América Latina, principalmente a México, aunque también a Brasil, que tiene alrededor de la mitad de su deuda nominada en dólares, según Berber.
No obstante, el analista anticipa que la guerra en Irak será de breve duración, lo cual podría aliviar las presiones sobre Latinoamérica y evitaría una caída abrupta y significativa en los precios del petróleo. La guerra será corta y su anticipación ya hizo subir mucho los precios las últimas semanas.