Una eventual guerra de Estados Unidos y Gran Bretaña contra Irak tendrá un impacto de bajo perfil en la economía argentina, aunque a largo plazo será contraproducente, estimaron ayer analistas en Buenos Aires, capital de Argentina.
El director de la petrolera privada local Pérez Companc, Oscar Vicente, estimó ayer que Argentina no debe temer una eventual escasez de petróleo a raíz de la guerra en Irak, ya que el país sudamericano "es autosuficiente" en este producto.
"No hay temor a la guerra porque no es necesario importar petróleo. En energía somos autosuficientes", dijo Vicente, miembro de la poderosa Asociación Empresaria Argentina (AEA), en declaraciones a radio América.
"Argentina produce todo el petróleo que hace falta e inclusive exporta", agregó el empresario del coloso PeCom, segundo en producción petrolera y quinto en producción gasífera, que está está bajo control de la estatal brasileña Petrobras desde octubre pasado.
En 2002, Petrobras adquirió el 59.6% del ala energética y el 39.6% de la petrolera de PeCom. El empresario explicó que "el 65% de lo producido en Argentina se consume en el mercado interno", mientras que el restante se exporta "vía Chile por un oleoducto que hay en la Patagonia; vía Brasil, por barco y también al Golfo de México".