La empresa Halliburton admitió que una de sus filiales discutió la posibilidad de entregar sobornos a autoridades nigerianas para asegurar la obtención de un contrato multimillonario, informó "The Wall Street Journal".
La compañía de servicios petroleros, de la que el vicepresidente estadounidense Dick Cheney fue presidente ejecutivo desde 1995 hasta el 2000, señaló que entregó la documentación que da cuenta del hecho a las autoridades de Estados Unidos, Francia y Nigeria.
El hecho en cuestión está relacionado con el proyecto para licuar gas natural en la costa de Nigeria, iniciado en 1996 y que se continúa hasta el día de hoy, y cuyo costo se calcula en 8,100 millones de dólares.
La licitación para construir dicha planta fue ganada por el consorcio TSKJ, que integraba, entre otras empresas, M.W Kellogg, cuya matriz, Dresser Industries, fue comprada en 1998 por Halliburton. Más tarde Kellogg se fusionó con Brown & Root para dar forma a la compañía KBR, que posee un 25% del conglomerado que maneja el proyecto energético, y que integran también la firma francesa Technip, la filial Snamprogetti Netherlands de la firma italiana Eni, y la compañía japonesa JGC.