Tras el alza del combustible en Panamá y que llaga a superar los 4 dólares por barril por primera vez en dos años, el ministro de Comercio e Industria (MICI), Roberto Henríquez, aseguró que si el tema se agrava van a tener que recurrir a ciertas medidas que van a implicar sacrificios fiscales para nuestro país.
Una de las medidas sería comenzar a reducir el impuesto en el combustible, sin embargo aclaró que esa decisión se tomará si el precio del galón llega a los 4.50 dólares.
"Panamá tiene que empezar a producir su propia energía tanto combustible como eléctrica para que un futuro no tengamos este tipo de problema", manifestó.
Dijo que mientras se tenga que importar el crudo estamos sujetos a los vaivenes que suben y bajan estos precios. "Estamos tratando como gobierno de desarrollar nuevas fuentes de energía que podamos controlar", añadió.
Además sostuvo que entre más crece la economía hay más demandas de combustible y este a su vez sube el precio.
Afirmó que el alza del combustible no es por los conflictos que se registran en Libia ni por la inestabilidad política en Medio Oriente, la principal razón es porque las economías desarrolladas como Estados Unidos y algunos países de Europa están saliendo de una rescisión y a medida que se activan demandan más del crudo y el precio aumenta.
Según Henríquez, si el gobierno subsidio este nuevo aumento se va a tener que reducir programas sociales. "Anualmente el gobierno paga en subsidio 796 millones de dólares que incluye la beca universal, el tanque gas, el consumo eléctrico hasta 500 kilowatts, entre otras cosas", añadió.
Las declaraciones de Henríquez se dieron a su llegada a la Asamblea Nacional donde iba a presentar una addenda para un acuerdo en materia comercial con Israel.
Con información de Jorge Silot