El flujo de turistas de Honduras hacia Nicaragua disminuyó en la última semana, como consecuencia del conflicto por límites marítimos que mantiene enfrentados a ambos países, informó una fuente estatal nicaragüense.
El administrador del puesto fronterizo nicaragüense de Las Manos, Antonio Marín, informó que se observa una disminución "significativa" del número de turistas que ingresan a Nicaragua, aunque no existen cifras oficiales.
Marín dijo que antes de estallar el conflicto, entre 2.000 y 2.500 turistas de Honduras cruzaban la frontera mensualmente, sin incluir a los comerciantes hondureños que continúan sus actividades normalmente, pese al arancel de 35% que Nicaragua decidió imponer la semana pasada a los productos del vecino país.
Los de nacionalidad hondureña constituyen el 29% del total de turistas que visitan Nicaragua anualmente, de acuerdo con datos del Instituto Nicaragüense de Turismo (INTUR).
Marín indicó que el cobro de 1.000 córdobas (80 dólares) que se intentó aplicar a los vehículos con matrícula hondureña y que sólo se hizo efectivo un día, podría ser la principal causa de la poca afluencia.
El turismo ocupa el segundo lugar como generador de divisas para Nicaragua, después del café, y para este año las proyecciones de recaudación rondan los 113 millones de dólares, unos 35 millones más que en 1998.
El conflicto entre Nicaragua y Honduras estalló hace una semana cuando el congreso hondureño ratificó un tratado marítimo con Colombia, que Managua alega le "cercena" 130.000 kms de su plataforma continental en el Caribe.
Como represalia, el gobierno de Nicaragua aprobó un impuesto del 35% a los productos originarios de Honduras "como si fueran colombianos".
Honduras ripostó con una demanda ante la Corte Centroamericana de Justicia, con sede en Managua, porque considera la medida "ilegal" y atentatoria contra el proceso de integración centroamericana.
A raíz del clima de tensión, la Organización de Estados Americanos (OEA) analizó a principios de semana la situación y decidió enviar un emisario especial para que intente una solución negociada al conflicto.