Honduras espera que en la cumbre presidencial centroamericana prevista para las próximas semanas se resuelva el conflicto comercial que este país tiene con Nicaragua, dijo ayer el canciller hondureño, Roberto Flores Bermúdez.
La reunión es promovida por el presidente de El Salvador, Francisco Flores, y contará con la participación de empresarios de la región, pues el asunto principal serán los obstáculos al comercio centroamericano, añadió.
Nicaragua cobra un arancel del 35 por ciento a las exportaciones de Honduras y Colombia como represalia porque estos países ratificaron un tratado de límites en el Caribe que la nación vecina considera lesivo.
Honduras suspendió esta semana un cobro por custodia de mercancías por su territorio, que generó protestas del resto de Centroamérica durante los pocos días en que se aplicó, aunque mantiene la exigencia de certificados fitozoosanitarios.
El canciller hondureño insistió en que estas medidas, aplicadas por la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI), no van dirigidas contra Nicaragua, sino que son generales y con ellas se pretende controlar el contrabando y el narcotráfico.
Flores Bermúdez también instó a los demás países del istmo a que, así como exigieron que Honduras suspendiera su cobro, también busquen que Nicaragua deje de aplicar el gravamen.
El arancel de Nicaragua "es un acto violatorio del régimen comunitario centroamericano y, por lo tanto, merece la atención de todos los países", arguyó.
Honduras, agregó, accedió a suspender el cobro por custodia para no perjudicar la integración, pero Nicaragua persiste con su gravamen, que "no puede justificarse y está fuera del marco legal".
Mientras el contencioso limítrofe ya es ventilado en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, el conflicto comercial se mantiene pese a diversos esfuerzos.
La Corte Centroamericana de Justicia emitió medidas cautelares a favor de Honduras y pidió que Nicaragua suspenda el arancel, pero ese país exige que, a cambio, Honduras renuncie al tratado marítimo con Colombia.
El problema elevó las tensiones entre ambos países, que el 7 de marzo pasado firmaron en Washington, bajo los auspicios de la Organización de Estados Americanos (OEA), un acuerdo para evitar una escalada militar.