Honduras no podrá vender más de medio millón de sacos de 46 kilos de café corriente a sus vecinos centroamericanos, porque la Organización Internacional de Café (OIC) prohibe la venta a países productores, dijo un funcionario hondureño.
"Aquí hay un error, realmente nosotros no podemos exportar café a otro país productor. Los países centroamericanos son productores. La OIC lo prohibe", dijo el presidente del estatal Fondo Cafetalero Nacional, Mario Palma.
El Congreso de Honduras aprobó el jueves una ley que autoriza la exportación de café de segunda o corriente, libre de un gravamen de cinco dólares por saco de 46 kilos.
La decisión fue tomada para permitir la venta a naciones centroamericanas de más de medio millón de sacos de 46 kilos de café corriente, en manos de productores, que no encuentran mercado.
"Si se hace es ilegal, es contrabando, de hecho se ha estado haciendo. Honduras podría ser sujeta a sanciones. Oficialmente el país no puede presentar cifras que revelen exportaciones de café a un país productor", comentó Palma.
El Congreso aprobó la legislación en busca de aliviar la situación de crisis que enfrenta 105.000 productores del grano, debido a la caída de los precios en el mercado internacional e incluso problemas para colocar la producción.
El café es el principal rubro de exportación de Honduras, afectado también por un castigo de 23 dólares por saco de 46 kilos por cuestionamientos a la calidad del producto entre los intermediarios del mercado mundial, dicen funcionarios.
Honduras, en la cosecha 1999-2000 de octubre a septiembre, prevé exportar 3,2 millones de sacos, de los que ejecutó hasta el 23 de mayo 2,6 millones, según cifras del estatal Instituto Hondureño del Café (IHCAFE).
Palma anunció que Honduras destinará un millón de dólares en una campaña para promover la calidad del café hondureño y que se reactivarán laboratorios y centros locales de captación que certificarán la calidad del producto de exportación.