Italia vive una jornada difícil ante la huelga general de transportes que está provocando problemas en las estaciones ferroviarias y en el tráfico urbano.
La mayoría de los sindicatos del sector convocaron ayer la huelga ante la falta de renovación del convenio colectivo desde hace dos años, por lo que se espera que se produzca una adhesión masiva a la movilización.
El parón de ocho horas, cuyo horario variará de ciudad a ciudad, dejará a pie tanto a los usuarios de los trenes como los del transporte público.