La Corporación Financiera Internacional (IFC), la institución del Grupo Banco Mundial dedicada al sector privado, ha completado un paquete de financiación de $150 millones para el desarrollo y la construcción de la primera central de generación a base de gas natural en Centroamérica.
Esta instalación aliviará la dependencia en los combustibles fósiles importados y ayudará a mitigar el riesgo de escasez de electricidad mediante la introducción de una nueva fuente de energía económica, limpia y fiable para la región, según indica un comunicado.
El proyecto consiste en una central eléctrica de gas de 380 megavatios y una terminal de importación de GNL en tierra y regasificación con un tanque de almacenamiento de 180.000 metros cúbicos.
Se espera que esta instalación desplace anualmente al menos 2.100 gigavatios hora de energía generada actualmente a base de bunker y diesel, evitando de este modo la emisión de alrededor de un millón de toneladas de dióxido de carbono cada año.
Eso es más o menos equivalente a retirar más de 200.000 automóviles de la carretera. Una vez entre en funcionamiento, el proyecto reducirá alrededor del 4% de las emisiones de dióxido de carbono de Panamá cada año.