Aunque el escenario de una posible guerra es Irak, fuera de la rutadel comercio canalero, Alberto Alemán Zubieta, administrador dela Autoridad del Canal (ACP) reconoció que esta situación tendrá un impacto negativo.
Sin embargo, el Canal está preparado ante un posible conflicto bélico dado que este brinda un servicio mundial. Este tema deberá ser analizado en base a los flujos de carga que se mueven por la ruta, pues los temores de una guerra traen una recesión económica, pero todo dependerá de la intensidad del conflicto y los efectos que tenga sobre los precios del petróleo.
Mencionó por ejemplo, que cuando se dio la crisis del Golfo Pérsico de 1990-1991 una guerra relativamente rápida afectó sobre todo el tráfico de los productos como el petróleo que salían del área de Kuwait. En éste caso la necesidad fue absorbida por Venezuela y otros países que producen el crudo.
"Estas procesos son difíciles de predecir, pero ciertamente la inestabilidad que esto crea afecta todos los mercados porque los consumidores se abstienen de consumir dado los niveles de incertidumbre que trae la guerra" señaló.
Incluso, cuando se dio la caída en los mercados asiáticos, esto afectó en sus inicios, pero luego se cambió el rumbo del flujo, incrementando las exportaciones de Asia hacia América. Analistas internacionales estiman que la incertidumbre en el comercio internacional se reflejará en una baja en el número de barcos que pasan por la ruta.
El Administrador consideró que este aspecto también se vería afectado porque los barcos se mueven con crudo, los costos de transporte y la energía se incrementan para los consumidores.