El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, participó ayer en la ceremonia de inauguración de la planta con mayor capacidad de producción de biodiesel del mundo y de la primera de Brasil que utiliza sebo animal como materia prima para producir el combustible alternativo.
La planta, de propiedad del Grupo Bertin y con sede en la ciudad de Lins, en el interior del estado de Sao Paulo, tiene capacidad para producir 110 millones de litros de biodiesel al año.
Esa producción es suficiente para abastecer el 13% de la demanda brasileña de biodiesel a partir del próximo año, cuando entrará en vigor la ley que obliga a mezclar todo el diesel mineral consumido en el país con un 2% de diesel de procedencia vegetal o animal.
"Aquí yace una res", dijo el jefe de Estado brasileño al recibir un recipiente con el combustible producido por la planta y tras realizar una visita a sus instalaciones.