La incertidumbre reinaba ayer en el mayor grupo industrial italiano, Fiat, tras la inesperada renuncia de Giuseppe Morchio, número dos de la empresa y considerado el garante de la estabilidad por el mercado.
La designación ayer de Luca Cordero di Montezemolo como presidente del grupo turinés para remplazar a Umberto Agnelli, último varón de la dinastía Agnelli, fundadora hace más de cien años de la fábrica de automóviles, quien murió el jueves de cáncer, era casi esperada.
Cordero di Montemezolo, actual presidente de Ferrari, ejecutivo formado a la sombra de Gianni Agnelli, dueño y señor de Fiat por casi medio siglo, proveniente de un reconocida familia noble, es estimado tanto en los ambientes económicos como en los sindicales.
"Es capaz de conciliar los intereses de la familia Agnelli y de los bancos acreedoresy de hablar con los sindicatos", afirmó Gabriele Parini, analista de AbaxBank, conocida casa de cambios.
Como vicepresidente del grupo fue elegido el joven John Philip Elkann, de 28 años, delfín designado por su abuelo Gianni Agnelli antes de morir hace quince meses, en enero del 2003.
La renuncia inmediata e irrevocable de Morchio, responsable de la reciente recuperación de la empresa tras atravesar una de las crisis más graves de su historia, fue recibida con "preocupación" en los ambientes económicos, en donde se registró una bajada del costo de la acción de Fiat.Foto Bloomberg