La privatización del Centro de Convenciones ATLAPA ha entrado al esperado proceso de homologación. Sin embargo, hasta la fecha a los 93 funcionarios del Instituto Panameño de Turismo (IPAT) que trabajan directamente en la administración y mantenimiento de esta infraestructura, aún no se les comunica qué pasará con su futuro laboral, una vez se otorgue en concesión del centro.
Esta incertidumbre no es nueva, porque desde 1995 se viene hablando de privatización y de posibles indemnizaciones, pero ahora que el proceso ha entrado en su etapa final, estos funcionarios exigen que se les aclare cuáles son los planes que tienen para ellos.
"Han pasado seis meses desde que empezó a convocarse a las empresas para que participaran en la licitación, pero la Unidad Privatizadora del Ministerio de Economía y Finanzas (PROPIVAT) aún no nos llama para sentarnos a negociar", advirtió la presidenta de la Asociación de Empleados del IPAT, Aracelis De Gracia.
La funcionaria explicó que la administración del IPAT no tiene responsabilidad en este sentido, porque en este proceso sólo tienen que servir de facilitadores.
De Gracia aclaró que lo único que buscan los empleados es sentarse a negociar indemnizaciones justas con las autoridades. De los 93 funcionarios, 73 son empleados con 20 a 25 años de servicio, a quienes les costará, por su edad, formar parte del mercado laboral. Estos empleados en su mayoría son técnicos en iluminación, refrigeración y montaje, además de un equipo de aseo y administración.
Después de varios intentos fallidos para la privatización del Centro de Convenciones ATLAPA, finalmente se encontraron varias empresas interesadas en desarrollar el turismo de convenciones.
De Gracia precisó que los funcionarios de la Dirección Administrativa del ATLAPA han acordado reunirse para que en conjunto se redacte una nota que será enviada a PROPIVAT para expresarle sus inquietudes.
Hasta hace poco se sabía que el único precalificado era la Cámara de Comercio Industrias y Agricultura de Panamá, sin embargo, la Junta Directiva del Instituto Panameño de Turismo (IPAT) decidió darle paso a otros consorcios para que también participen en la precalificación. Se trata de Arenas Panamá Inc., y Nuevos Hoteles de Panamá S.A.
El Gobierno busca dar en concesión ATLAPA, para que la empresa que administre el centro lo promueva con conferencias y convenciones. Como el proceso no tuvo éxito en el pasado, se eliminaron requisitos como la construcción de un hotel, para atraer a más inversionistas, porque vender a Panamá como un centro de convenciones internacionales es una tarea difícil, al existir países especializados en esta rama del turismo, lo que hace que la competencia sea más reñida.
El objetivo es entregar el ATLAPA en concesión por 20 años para que la empresa privada administre, desarrolle, equipe y opere comercialmente estas instalaciones.
En la actualidad, los gastos operacionales de ATLAPA, que suman casi un millón de balboas por año, pesan sobre la espalda del Gobierno. El centro, ubicado en el corregimiento de San Francisco, cuenta con un área de 5 hectáreas y 30 salones de reuniones. Esta infraestructura data de 1979 y se ha caracterizado por ser el lugar más cotizado para realizar eventos y conferencias internacionales.