Si un colono le pide a un indígena que no lleve a su familia a la zafra, éste lo tomará como un ofensa y lo más seguro es que rechace el trabajo y busque a otro contratador que lo acepte con su esposa e hijos. Este fue uno de los puntos que expuso el ministro de Trabajo, Joaquín Vallarino, durante el debate acalorado en la Asamblea Legislativa, con la legisladora, Teresita de Arias, cuando no había periodistas parlamentarios en el pleno por la hora avanzada. Como se recuerda, la legisladora Arias denunció la supuesta explotación de menores de edad indígenas en los cañaverales en las provincia de Coclé, Veraguas y Chiriquí y solicitó la comparencia de los ministros de trabajo y la juventud.