El banano proveniente de la región de Bocas del Toro tiene buena demanda tanto en el mercado europeo como en el de Estados Unidos, y ello se ha logrado con el apoyo de los trabajadores que han estado conscientes de que es necesario cambiar los modelos de producción para poder competir, señaló Anel Flores, productor de banano independiente. Flores señaló que los cambios para competir son necesarios para obtener buena demanda del producto en el mercado, ya que hoy lo que sobra es banano en el mercado internacional.
Puntualizó que han entrado en una fase de negociación con el sindicato bananero de la región de Bocas del Toro para lograr una socialización del capital, abriéndole así a los trabajadores una participación real dentro de los patrimonios de la empresa, porque es la única manera que el banano panameño, que está basado en una economía de dólares, pueda seguir compitiendo eficazmente en el mercado internacional.
Por otro lado, Flores señaló que en la actualidad están asociados a la compañía Bocas Fruit Company, filial de la Chiquita Brands desde hace más de 40 años, mantienen vínculos de compra y venta de fruta que ha sido muy exitosa.
Explicó además que la situación que vive hoy en día la Puerto Armuelles Fruit Company (PAFCO), es muy delicada, y que por el momento no está interesado en la adquisición de la finca Mega 4, y recalcó que la empresa que vaya a tomar la responsabilidad de esta finca tendrá que estar acompañado de una participación fuerte de los trabajadores involucrados en la operación, porque mientras no se cambie la relación obrero patronal, con una participación para el empleado no se tendrá éxito. Ahondando un poco más sobre la situación de PAFCO, Anel Flores dijo que es mucho más complicada de lo que parece; debido a que Chiquita hoy en día está buscando reestructurar su deuda, y este tipo de hechos reales explica por qué el plazo que se ha dado la empresa hasta el 30 de septiembre para levantarse y ser nuevamente competitivos.
Los temas que se discuten entre el SITRACHILCO y PAFCO, no son nuevos; vienen desde hace tres años y para que se de un acuerdo en el plazo establecido, tiene que haber interés entre las partes, y aquí hay que ver dos componentes : una es el costo de la fuerza laboral, y el otro es la productividad por hectárea que puedan dar las fincas.
Flores pregunta ¿cómo se van a levantar esas fincas a un nivel de productividad de 2,800 cajas?, ello solo se logra con un buen nivel competitivo, pero para lograrlo tomará más del plazo establecido, ya que son varios los cambios que hay que realizar.
Tras tener la PAFCO problemas para exportar con la marca Chiquita, y buscar experimentar con marcas de segunda categoría, la señal que está mandando es que tiene que ganar nuevamente la confianza de los importadores, para que vuelvan a adquirir el producto. Anel Flores, explicó que la diferencia entre una caja de primera y una de segunda categoría es de tres a cuatro dólares por caja en el mercado, y la diferencia de calidad la hace la gente que la empaca, y que trabaja la fruta, y es allí donde el trabajador de Armuelles tiene que ser consciente para que el producto pueda ser vendido.