Economía

Industria del cine tiembla por aumento de la piratería


El máximo responsable de Warner Bros. Entertainment Inc., Barry Meyer, de 60 años, y los directores de otros estudios cinematográficos grandes están ansiosos por definir los términos del combate a la piratería. De otra forma podrían acabar como las disqueras, con una generación de chicos que piensan que la música con derechos de autor es gratis si uno puede encontrarla en la red.
Las compañías cinematográficas estadounidenses pierden $3,500 millones al año por la piratería, sin incluir el floreciente comercio en la red, según Motion Picture Association of America. El grupo de Encino, California, representa a las siete empresas cinematográficas más grandes de Estados Unidos, incluso Warner Bros. de Time Warner Inc.,Paramount Pictures de Viacom Inc. y Walt Disney Co.
"Shrek 2" de DreamWorks SKG se estrenó en los cines el 19 de mayo. Una copia de la película sobre un ogro y su novia, filmada en un cine con una cámara digital, ya estaba disponible en la red al día siguiente.
Vista en una laptop, la versión pirata se veía tan bien como un DVD. Paul Kocher, criptógrafo de San Francisco que pasa la mitad de su tiempo en Los Ángeles trabajando con los estudios, pinta un difícil panorama para sus clientes. Conforme el acceso a Internet se vuelva más rápido y mejore la compresión de video, quienes bajan películas de Internet podrían robarle un tercio de sus ingresos anuales a los estudios suma equivalente a $3,700 millones tan solo para Time Warner, volviéndolos no rentables.
"Después habría una consolidación masiva", dice Kocher, de 31 años. "El sector cinematográfico está consciente de la tormenta que se avecina".
Los especialistas en codificación como Kocher son sólo una herramienta que los estudios están utilizando para combatir a los piratas. Están presionando a las empresas de productos electrónicos para que agreguen características de seguridad a los reproductores de DVD y computadoras personales.
En Washington están cabildeando para conseguir leyes de derechos de autor más estrictas, y están demandando a las empresas que violan la ley federal de 1998 que tipifica como delito burlar sistemas contra la piratería.
Las demandas contra individuos que bajan películas podría ser el siguiente paso, dice Jim Gianopulos, copresidente de Fox Filmed Entertainment de News Corp. La Recording Industry Association of América, el grupo de cabildeo de las disqueras, tomó el año pasado esa medida contra los que bajaban música de la red.
Por su parte, los partidarios de la libertad de expresión, los fabricantes de productos electrónicos para los consumidores, las pequeñas empresas, los empresarios y algunos miembros del Congreso estadounidense están uniéndose contra los estudios. Dicen que Hollywood está intentando negarles un derecho inalienable: uso justo. En términos simples, esto es la capacidad de copiar material registrado con derechos de autor para consumo propio, como grabar el programa de televisión ``El Aprendiz"" para verlo después.
El Tribunal Supremo otorgó ese derecho en 1984 cuando falló que Sony Corp. no podía ser demandada por violar los derechos de autor al vender su videograbadora Betamax.
Pero la era digital ha llevado el concepto de uso justo a nuevas alturas. Con software para compartir archivos como Kazaa, distribuir una canción al mundo es tan fácil como cargarla a una computadora para disfrute personal.
La lucha de los estudios contra la piratería se remonta a los ochenta, cuando los delincuentes empezaron a producir y vender copias de videocasetes de películas.
La amenaza aumentó con la tecnología digital, ya que cada copia digital es tan buena como el original, lo que vuelve a las reproducciones atractivas para los espectadores. Fábricas en Rusia producen 20 millones de DVD ilegales cada año, según la organización rusa contra la piratería en Moscú.
La piratería de los DVD hace peligrar la mayor fuente de ingresos de los estudios. Las ventas y rentas de DVD totalizaron $16,100 millones en Estados Unidos el año pasado, según Digital Entertainment Group de Los Ángeles. Este monto superó los ingresos por venta de boletos en cines norteamericanos de todas las películas de $9,270 millones.
La piratería online es peor que los DVD pirata, porque es más difícil de rastrear, dice Gianopulos, mientras se toma un Red Bull energizante en su oficina de los Ángeles. ``Uno puede seguirle el rastro a una bodega de casetes pirata", dice, ``pero cuando es virtual, es más anónimo".
TorrentBits.org es un excelente ejemplo del anonimato, facilidad y velocidad con que los sitios web trafican con películas. Según la página web, está manejada por ``Redbeard"" en un servidor en los Países Bajos. Según el Registro de Interés Público, el nombre del dominio es propiedad de Ben Dover en Bencity, Nueva York, que no existe.
El sitio conecta a personas que quieren una película con los que la tienen, burlando las cuestiones de derecho de autor que surgirían si TorrentBits tuviera su propia copia.
Muchas veces, los piratas obtienen la película antes de que se estrene, ya sea de manos de alguien que trabaja en el estudio o de una agencia que la promueve. "The Hulk" de Universal Pictures llegó a la red dos semanas antes de su estreno el 20 de junio del 2003.
Universal envió la película a una agencia de publicidad de Manhattan, en donde un empleado se la prestó a un conocido.
A su vez, esa persona se la entregó a Kerry González, un hombre de Hamilton, Nueva Jersey, que hizo una copia y la puso en la red, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Universal dijo que contactó al FBI luego de enterarse de que la película estaba en Internet. El año pasado González, entonces de 24 años, se declaró culpable de violar derechos de autor en el tribunal federal de distrito en Manhattan, y fue sentenciado a tres años de libertad condicional y una multa de $7,100.
Para la mayoría de los piratas de películas, el proceso de subir una película a la red empieza con una cámara digital.
Una cámara de $500 es lo suficientemente pequeña como para introducirla al cine. Las mejores copias se logran desde la cabina de proyección, en donde el pirata puede obtener el sonido original conectándose directamente y lograr la mejor toma.
Cuatro días después de que `Troya" de Warner Bros -- una adaptación de la Ilíada de Homero protagonizada por Brad Pitt, producción que costó $175 millones se estrenó en los cines, se convirtió en la película que más personas bajaron a través de TorrentBits, según estadísticas en el sitio web. Para esto se requiere un cómplice adentro.
Después el pirata sube la película a su computadora y la comprime, a fin de que lleve menos tiempo cargar y descargar el archivo. Para distribuirla, muchos piratas utilizan BitTorrent, un protocolo de computación para transferir archivos. Bram Cohen, graduado de la preparatoria Stuyvesant de Nueva York, inventó BitTorrent como una forma más rápida de mandar archivos grandes.
Los estudios deben encontrar una forma de ganar dinero con las descargas o de detener las copias ilegales, de lo contrario, los piratas les robarán cada vez más ingresos.
TorrentBits.org es un excelente ejemplo del anonimato, de los sitios en internet que permiten violar el derecho de autor.
En ese sitio web se puede con facilidad y velocidad bajar títulos de cine en mucho de los casos recién estrenados en las salas de cine.
Además puede obtener juegos, vídeos animados y otros programas por internet. Así como se puede bajar películas igualmente, existen sitios en los que se puede obtener música por internet.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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