Aunque Canadá ratificó hace poco tiempo el Protocolo de Kioto, en el Salón Internacional del Automóvil que se inaugura ayer en Toronto los fabricantes siguen apostando por potentes vehículos que devoran combustible.
El salón llega en un momento difícil para el sector canadiense del automóvil -uno de los motores del desarrollo económico del país-, pues pasó del cuarto puesto de la producción mundial en el 2001 (con 3.1 millones de vehículos) al séptimo. Los expertos señalan que para 2005 Canadá perderá su actual posición y se colocará en el noveno puesto, dejando paso a los pujantes México y China.
Ante estas perspectivas, los fabricantes asentados en Canadá depositan sus esperanzas en las arcas públicas y, por ejemplo, Ford ha aprovechado el salón de Toronto para solicitar 130 millones de dólares al Gobierno canadiense para actualizar su planta de Oakville (Ontario). DaimlerChrysler, por su parte, quiere unos 200 millones de dólares para hacer lo mismo con su factoría en Windsor (Ontario) y aumentar la competitividad de sus productos frente a los que se fabrican en otros países.
Y a la vista de los modelos mostrados en Toronto por los principales fabricantes, la industria apunta a que la otra medida para solucionar sus problemas en Canadá pasa por la producción de nuevos modelos, con motores más potentes y consumos elevados. A pocos meses de la ratificación por parte del Gobierno canadiense del Protocolo de Kioto, que exige la reducción de gases que producen el efecto invernadero a nivel mundial, el sector del automóvil de Norteamérica sigue reticente a la introducción de modelos y tecnologías destinados a reducir el consumo de gasolina. "No es lo que nos piden los consumidores norteamericanos", explica a EFE Phil Kling, un portavoz de General Motors (GM) Canadá, en el pabellón que la multinacional tiene en Toronto. No se trata de que el principal fabricante de automóviles del mundo no preste atención al problema del cambio climático y el consumo de combustibles fósiles. La mayor marca de GM, Chevrolet, presentó en Toronto el modelo "Aveo", un vehículo pequeño destinado en principio al mercado canadiense y con el que quiere ofrecer una opción económica que compita con automóviles como el Hyundai Accent, Kia Rio o Toyota Echo.