Los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos "han acelerado los cambios que ya se estaban produciendo en la industria turística" en los últimos años, aseguró a EFE Francesco Frangialli, secretario general de la organización Mundial de Turismo (OMT), con sede en Madrid.
Los atentados de hace tres años han afectado al comportamiento de los consumidores, a la forma de producción y distribución de los servicios turísticos, así como al trabajo de las administraciones, que se han visto forzadas a cambiar sus prioridades, según Frangialli.
Además, el 11-S supuso la ruptura de la tendencia alcista de los vuelos internacionales, que en la segunda mitad del siglo XX pasaron de 25 a casi 700 millones y en 2001 descendieron, por primera vez, en un 1.3%, agregó. Desde entonces el turismo mundial se encuentra en "punto muerto", con una leve subida del 2.7% en 2002, una caída del 1.2% en 2003 y un crecimiento en torno al 4% previsto para el presente ejercicio. Otra de las consecuencias del 11-S ha sido la inversión de la tendencia de crecimiento de los viajes de larga distancia.