A pesar que en varias ocasiones las exportaciones panameñas se han limitado, e incluso hasta suspendido en el extranjero, Panamá nunca ha obstaculizado la entrada de productos foráneos aquí.
Algo inquieta y preocupada fue la reacción del expresidente de la Asociación de Exportadores, Darío Selles, quien afirmó que "Panamá no defiende su producción".
Su planteamiento lo refuerza con el caso de las exportaciones de pollos, que antes se hacían con regularidad a Estados Unidos, sin embargo, un día ese país fijó medidas fitosanitarias y se obstaculizaron.
Igualmente presenta la exportación de escobas, en donde ese mismo país puso una cuota para el producto y de inmediato provocó la limitación de su exportación.
"Lo curioso es que los otros países ponen trabas y Panamá es muy cauto en poner un obstáculo a cualquier exportación que perjudique la producción nacional", acotó el industrial.
Recordó que de acuerdo a las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), cuando un renglón o rubro se siente afectado por las importaciones, existen disposiciones en este organismo denominadas "medidas de salvaguarda", que permiten establecer una protección al producto por cuatro años, -prorrogables por igual periodo- en caso que se justifique.
Sin embargo, aún no se ha logrado que el gobierno haga uso de las medidas de salvaguarda, lo que considera Selles "es la manera como se puede defender la producción nacional, dándole el tiempo necesario para prepararse".
Por su lado, según Kenia Jaén, directora del Instituto Panameño de Comercio Exterior (IPCE), estas medidas de salvaguarda se aplican a nivel del Ejecutivo y no del IPCE; sin embargo "no es pagar con la misma moneda, sino tratar que los otros países no nos impongan salvaguarda".
Jaén considera que como solución queda buscar otros mercados, porque no es la idea del Ejecutivo originar un conflicto sino "resolver el problema de la manera más pacífica".
"No es que somos más cautos que otros, sino más inteligentes", sostuvo la funcionaria.
El representante de la APEX también manifestó la preocupación de la asociación en cuanto al encarecimiento de las exportaciones panameñas.
Expone el caso del puerto de Mazanillo International Terminal, en donde se impuso un nuevo gravamen por la entrega de contenedores que lleguen fuera de las horas regulares.
No obstante, dijo que solicitaron una entrevista con la direción del puerto para discutir el problema y que cree podrán llegar a un entendimiento, ya que afecta desfavorablemente las exportaciones locales.
Igual, resalta Selles, pasa con el aumento de las tarifas de las navieras que encarecerán aún más el transporte de las mercaderías panameñas.
"El aumento en los fletes pueden hacer menos competitivo al sector exportador", afirmó.
Selles reconoce que Manzanillo es una empresa privada y tiene la facultad de elevar sus precios, pero insiste en que lo único que se puede hacer es dialogar para "razonar si es lo más conveniente".
Igual postura es la de Jaén, quien manifiesta que Manzanillo al igual que otras empresas privadas aplican alza en los precios y no pueden ser controlados por el gobierno, y el gobierno se les dificulta actuar.
Por consiguiente, afirma que el problema está y buscarán la viabilidad para su solución.