Empresarios de la industria textil y de confección de Centroamérica instaron ayer a los gobiernos y congresos de la región y a Estados Unidos, a ratificar con prontitud el Tratado de Libre Comercio (TLC) recientemente negociado, para poder competir ante la liberación de cuotas textiles de China Continental en 2005.
"La liberación de cuotas de China continental es una de la razones para que se ratifique pronto el Cafta (el TLC Centroamérica - Estados Unidos por sus siglas en inglés). A todos nosotros nos gustaría que ese proceso político (la ratificación) norteamericano y centroamericano fuera rápido", aseguró en rueda de prensa Roberto Bonilla, coordinador general de la Textil and Apparel Summit.
La Textil and Apparel Summit es una organización centroamericana conformada por empresarios textiles y de la confección que ayer inauguraron en San Salvador una reunión de tres días denominada "Speed To Market", en la que analizarán estrategias para enfrentar los retos del sector de cara a la apertura de los mercados.
Bonilla recordó que en el caso de los países centroamericanos la puesta en marcha del TLC con Estados Unidos también demanda que tanto empresarios como gobiernos "colaboren" para definir medidas "políticas" que apoyen el libre comercio, en especial cuando se tiene el reto de competir, en el caso de la industria textil y de confección, con países como China Continental.
"Un tratado de libre de comercio por sí solo es nada más una legislación, y a esa legislación hay que darle vida, planes, y para eso deben colaborar gobierno y sector privado para poder hacer acciones y políticas para sacarle provecho a ese tratado", remarcó.
A partir del año 2005 dejarán de regir las cuotas textiles por un acuerdo de la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo cual hará que China Continental pueda competir frente a Centroamérica con mayores ventajas por su mano de obra más barata.
Según cifras manejadas por la Textil and Apparel Summit, la industria textil, de confección y de accesorios genera en Centroamérica 379,921 empleos directos en unas 740 empresas.
Bonilla recordó que otro aspecto que "está en juego" con la eliminación de las cuotas textiles y la entrada de lleno de China al mercado, son "muchos empleos" en ese sector centroamericano debido a que podría haber escape hacia esa nación asiática de inversionistas, principalmente estadounidenses que buscan bajar costos.
El director de la firma estadounidense de ropa GAP, Mark D"sa, consideró que con la eliminación de las cuotas textiles en 2005 "los más impactados" serán los países en donde se pagan los salarios más altos en la industria textil y de confección y actualmente en China los salarios son muchos más competitivos.