El sector industrial asegura que si el Gobierno no provee de incentivos fiscales a los sectores productivos, elimina las posibilidades de impulsar el desarrollo económico del país, su capacidad de producción y de atraer inversiones.
Rafael Stanziola, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), lamentó ayer las declaraciones de Rolando Mirones, exdirector de Ingresos, en las que advirtió que si la reforma tributaria elimina los incentivos fiscales, el Gobierno no tendría que sacar este dinero de los panameños para cubrir su flujo de caja.
El presidente del SIP destacó que los comentarios expresados por Mirones están impregnados de un efecto político más que de una realidad económica.
Consideró que la eliminación de la exoneración del impuesto a la importación es una falacia, porque si se aplica no entra la materia prima al país. Y si el sector industrial pagara los aranceles que estipula el sistema arancelario en 15%, 20%, 25% y 30%, Panamá no tendría una industria.
Los países de América Latina y el resto del mundo han llevado los aranceles no sólo de materia prima a cero pago de impuesto, sino también a la maquinaria, productos semi-elaborados y empaque.
La industria panameña es la que más y mejores puestos de trabajo genera en el país y si ésta pagara un 20% en la introducción de la materia prima, significaría el cierre de una industria nacional.
Según Stanziola, el exdirector de Ingresos fue quien apadrino y confeccionó la lista de ciertas materias primas a las cuales se les rebajó a cero impuesto. Esta lista fue ampliada por la administración de Moscoso al llevarla a un impuesto del cero %.
Sin embargo, el país aún tiene el impuesto del 3% en la maquinaria, 3% en productos semielaborados y el 3% en productos de empaque. “Si nosotros queremos convertir a Panamá en un país netamente comercial y desaparecer toda la industria nacional y el sector agropecuario, apliquemos los aranceles anacrónicos y no tendríamos generación de riqueza”, dijo.
Sobre la propuesta de eliminar el Certificado de Abono Tributario (CAT), señaló que éste representa una leve amortización de las distorsiones que tiene el sistema económico panameño que no lo hace competitivo en el mercado internacional.
“Panamá posee los salarios más altos, la infraestructura menos adecuada, la luz y salario más caros de América Latina y no tenemos la productividad de otros países”, manifestó el presidente del SIP.
Stanziola insistió en la extensión de los CAT por el impacto que tendría en la economía nacional. Aún más los mismos que generaron y promovieron este incentivo, en sus últimas intervenciones han reconocido que la cancelación de éste sería catastrófico para el país, puntualizó la fuente.
Industriales se oponen a eliminación de incentivos
Los países de América Latina han llevado los aranceles de materia prima a cero pago de impuesto.