Los mercados bursátiles de América Latina tuvieron una semana de resultados mixtos y los analistas esperan que esa tendencia se repita en las próximas sesiones por la volatilidad de los escenarios interno y externo.
Los altibajos que tuvo en esta semana el índice Dow Jones de Nueva York repercutieron en las principales plazas de la región, que no consiguen afirmarse en una tendencia, sea positiva o negativa.
La plaza con mejores resultados fue la de Buenos Aires, cuyo índice Merval acumuló una subida del 8.81 por ciento, estimulada por las ganancias de los sectores de telecomunicaciones y bancario en las sesiones del miércoles y jueves.
El IPC de México subió un 1.60 por ciento en una semana que estuvo dominada por los vaivenes de Nueva York y por los papeles de telecomunicaciones, y el Ibovespa de Sao Paulo perdió un 1.95 por ciento, principalmente por la decisión del Banco Central de no bajar los tipos de interés, que son del 18.5 por ciento anual.
Peor fue el resultado de la bolsa de Caracas, que en los cuatro días que tuvo de operaciones cayó un 10.1 por ciento, presionada por las convulsiones políticas que sacuden al país, derivadas del fallido intento de golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez.
Según los analistas, para la próxima semana no se deben esperar grandes mejoras en el comportamiento de las bolsas latinoamericanas. "El panorama no se ve muy claro. La tendencia es que la volatilidad permanezca", dijo a EFE el analista Michel Campanella, de la corredora Socopa.
La explicación para la cautela está en que Wall Street, el principal referente de las bolsas de la región, está en el período de divulgación de resultados empresariales y muy atento al comportamiento del precio internacional del petróleo, y porque algunos países de la zona siguen enredados en sus problemas.
Además de los problemas políticos de Venezuela, la crisis de Argentina ha vuelto a interesar a los mercados tras la decisión del Banco Central de cerrar a partir del lunes y por tiempo indefinido los bancos y casas de cambio.