La inflación en los países en desarrollo alcanzó un nivel interanual de casi el 7% en marzo de 2011, más de 3 % por encima del mínimo de julio de 2009, revela la edición de junio del informe Perspectivas económicas mundiales, del Banco Mundial (BM).
El estudio refleja que la inflación en los países de ingreso alto también ha crecido hasta alcanzar el 2,8% en marzo de 2011. Los aumentos más grandes de la inflación se han registrado en las regiones de Asia Oriental, Oriente Medio y Norte de África, como consecuencia de las restricciones de capacidad en esta última y de los precios de los alimentos en la primera.
Igualmente, menciona que los altos costos del petróleo y las caídas de la producción debido al mal tiempo han contribuido al aumento de los costos de los alimentos, lo que tiene consecuencias negativas para los pobres que gastan una gran parte de sus ingresos en alimentos.
Agrega la información que aunque los precios de los alimentos en la mayoría de los países en desarrollo crecieron menos que los internacionales durante la subida de 2010-2011 , los precios locales pueden seguir en aumento cuando los cambios de los precios internacionales se vayan transmitiendo lentamente.
Sentencia que si la cosecha de 2011-2012 resulta decepcionante, los precios de los alimentos pueden crecer más y ejercer presiones adicionales sobre los ingresos, la nutrición y la salud de las familias pobres.
El Banco Mundial prevé que, conforme los países en desarrollo alcancen su plena capacidad, el crecimiento se ralentizará del 7.3% de 2010 a alrededor del 6.3% anual a partir de 2011-2013.